Cervezas. Parte 3/3

Beber directamente de una botella o lata de cerveza es una manera práctica de tomarla, pero se introduce más aire en el estómago, lo que hace que uno se empache antes y además impide que el aroma de la cerveza entre por la nariz. El beber cerveza en un vaso, copa o jarra es la mejor manera de degustarla por todos los sentidos.

Para cada tipo de cerveza hay un tipo de recipiente adecuado, ya sea una jarra, vaso o copa. Las jarras llevan un asa, lo que impide que el calor de la mano haga calentar la cerveza, son ideales para cervezas suaves y refrescantes. Las jarras altas son adecuadas para cerveza tipo Vienna. Además existen jarras tradicionales fabricadas en cerámica, metal o madera, con motivos decorativos, festivos, florales, etc. La jarra toby tiene forma de soldado del siglo XVIII. Las jarras que llevan tapa se usaban para impedir que las moscas tocaran la bebida. Un artículo muy interesante sobre las jarras alemanas: Pinchar. El tubo y el vaso Weizen es para la cerveza alemana y aromática. El vaso pilsener va perfecto para la cerveza de este tipo. La copa tipo cáliz es ideal para cervezas espesas e intensas, como las ale belgas y las Bock alemanas. La copa oversized para cervezas de abadía y trapenses. La pinta va bien para cervezas oscuras como la stout o la Bock, contiene 568 mililitros (20 onzas imperiales, vaso nonick), aunque en Estados Unidos son 473 ml (16 onzas estadounidenses, vaso shaker). Las de forma de globo para las cervezas fuertes inglesas. Vaso de forma de tulipa para la cerveza de frutas o bière de garde. Una copa alargada y estrecha es ideal para cerveza tipo faro, que son afrutadas y gaseosas. También hay vasos especiales y curiosos como uno con forma de bota de origen alemán, el Bierstiefel, de un litro; la copa Kwak, de esta marca, con el fondo redondeado, por lo que necesita un portavasos de madera a modo de probeta; o la cerveza belga Gulden Draak, en forma de huevo de dragón. Tipos de vasos en la web de verema, en la web de The Beer Times, para comprar vasos en la web de estu Cerveza.

 

 

La temperatura ideal de servicio de las cervezas depende de la clase que sea. Si es del tipo lager se recomienda servir entre 3,5 y 7,5 grados, siendo las más frías las más ligeras y las menos frías las de más cuerpo. Si es del tipo ale se recomiendan temperaturas entre 4,5 y 14 grados, siendo las brown ale, porter y stout las más templadas, a temperatura de bodega, es decir, de 12 a 14 grados. En las del tipo lambic de 4 a 12 grados, eligiendo las temperaturas más frías para las lambic afrutadas. En algunas cervezas, en el cartón del pack, viene escrito la temperatura de servicio, o si no, visitar la web de la marca para comprobrarlo. Al sacar una cerveza del frigorífico suele estar a 5 grados, si es una lager con cuerpo y la dejamos de 5 a 10 minutos a temperatura ambiente suele alcanzar los 7,5 grados, dependiendo de la temperatura ambiente. También se puede probar a dejar una cerveza del tipo ale 20 ó 30 minutos afuera, siendo un tiempo mucho menor si hace 30 grados de temperatura. Existe en el mercado mini-neveras para bebidas donde se puede seleccionar la temperatura, por ejemplo en la marca Klarstein, donde también hay un modelo de estilo fifties. Por otro lado, en las cervezas artesanales sobre todo, lo ideal sería no romper nunca la cadena del frío, es decir, que esté fría desde el final de la elaboración de la cerveza, pasando por el almacenamiento, el transporte y llegando fría a los expositores refrigerados, pero esto es muy complicado al no haber una infraestructura suficiente.

Una guía de temperaturas de servicio según el tipo de cerveza:

  • Pale lager de 3,5 a 7,5 grados.
  • Blonde ale de 4,5 a 7,5 grados.
  • Hefeweizen (cerveza de trigo sin filtrar) de 7 a 10 grados.
  • Pale ale/IPA de 4,5 a 7,5 grados.
  • Amber ale de 8 a 12 grados.
  • Red ale de 8 a 10 grados.
  • Brown ale de 12 a 14 grados.
  • Porter de 12 a 14 grados.
  • Stout de 12 a 14 grados.   

 

 

Para servir bien una cerveza en un vaso se requiere una técnica adecuada. El vaso nunca debe de estar congelado, porque la espuma no se forma bien, no se ve bien la cerveza y porque el hielo no deja apreciar bien los sabores, sobre todo en las cervezas densas. Por otro lado, si el vaso está caliente hay que refrescarlo con agua fría antes de servir. También, algunas marcas, en sus instrucciones del modo de servir dice que hay que mojar la copa por dentro con agua, tirarla y a continuación echar la cerveza. En muchos bares, al tirar una caña del grifo, le echan un poco de agua al vaso y luego la escurren. Esto se suele hacer para que el gas carbónico que lleva la cerveza resbale en el vaso y disminuya su contenido, por lo que al beber la caña tragaremos menos gas y así nos empacharemos menos. Por otro lado, los entusiastas de las cervezas artesanales dicen que nunca hay que echar agua al vaso.

La técnica para servir cerveza depende del tipo de cerveza que sea, por lo que es diferente servir una pilsener que una de abadía que una stout que una de trigo. Y también es diferente tirar una caña que una pinta y una jarra que una copa de cerveza. Las cerveza de trigo requieren un vaso más inclinado que frene la espuma. Con una cerveza tipo stout ha de inclinarse muy ligeramente. Hay algunas marcas de cervezas que en el cartón del pack viene escrito cómo hay que servirlas, o mejor comprobarlo en la web de la marca. 

Una cerveza tipo pilsener se sirve en el vaso en tres tiempos: con la botella en la mano derecha (en diestros) y el vaso en la mano izquierda a un ángulo aproximado de 45 grados vamos echando la cerveza en la pared sin que se apoye la botella en el vidrio, cuando llegue la cerveza hasta la mitad del vaso (otros dicen tres cuartas partes) inclinarla con la mano izquierda a unos 80 grados hasta que la espuma llegue al borde del vaso. Ahora poner el vaso en vertical y llenar, levantando la botella, hasta que la espuma rebose un poco. Al final debe quedar una buena corona de espuma en el vaso de al menos 2 cm. de espesor. También hay quienes van girando el vaso gradualmente con la mano izquierda sin parar empezando desde los 45 grados, en vez de hacer tres tiempos definidos.

 

La cerveza belga trapense Chimay azul se sirve en tres tiempos, sin embargo, en otras marcas de trapenses, se sirven de otra manera. La temperatura ideal de servicio es de 10 a 12 grados. En una copa tipo cáliz echar agua mineral (o del grifo), dejarla unos segundos, si se van a servir más copas pasar el agua a otras copas, al final tirarla. Poner la copa a 45 grados e ir echando la cerveza por la pared hasta haber echado un 50% aproximadamente. Dejar la copa apoyada en la mesa y esperar unos segundos para que repose. Ahora coger la copa en vertical y verter suavemente con la botella en el centro de la copa otra parte, parar un poco. Con la mano derecha en la botella darle unas vueltas para que la pequeña parte de cerveza donde queda el sedimento se mezcle bien con el resto de la cerveza, entonces muy suavemente echar el resto de la botella en el centro de la copa a la vez que se levanta la botella, para que se cree bien la corona.

La cerveza Irish stout Guiness (draught) tiene una temperatura ideal de servicio de 4 a 8 grados. Para servirla bien se coge el vaso de pinta irlandesa por su parte de abajo y se inclina a 45 grados, se va echando la cerveza despacio por la pared y cuando llega a sus tres cuartas partes se deja el vaso reposar encima de la mesa y, según la tradición, hay que esperar exactamente 119,5 segundos (casi dos minutos). En estos momentos de espera se produce visualmente un «efecto cascada», parece que la espuma cae de arriba abajo. Después de este tiempo se echa el resto de la cerveza más seguido en el centro para coronar, dejar reposar y al final deben quedar dos partes bien definidas, una corona cremosa blanca y el líquido de la cerveza prácticamente negra.

 

Hay muchos aficionados en el mundo que les gusta coleccionar objetos relacionados con el mundo de la cerveza, como envases, botellas, latas, etiquetas, chapas, tapones, posavasos, abridores, carteles publicitarios, pósters, cristalerías, pins, llaveros, jarras de cerámica, gorras, miniaturas, etc. Esta afición a este tipo de coleccionismo se le llama breweriana. Una web muy completa: Morean Breweriana. Carteles de publicidad estadounidenses: Pinchar. Y esta es una web para los coleccionistas de latas de cervezas: e Beer Cans.

 

 

 


 

Una enciclopedia para saber todo sobre las cervezas es: Birrapedia Enciclopedia     

Un gran catálogo para comprar cervezas del mundo, copas y vasos, equipamiento e ingredientes para hacer tu propia cerveza: Birrapedia       

En la web de HOPT puedes abastecerte de toda clase de cervezas, barriles, grifos, vasos, equipamiento para elaborar tu propia cerveza, etc.: HOPT   

Cervezas del mundo en: Cerveza Internacional     

Cervezas artesanales en: cervezas diferentes     

Cervezas en la web: estu Cerveza    

Una web americana (en inglés) dando opiniones y valoraciones de todas las cervezas del mundo: BeerAdvocate    

 

 

 

 

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Cervezas. Parte 2/3

Hay muchos tipos de cervezas. Para clasificarlas se puede hacer dependiendo del modo de la fermentación en su elaboración, que son estos tres: alta, baja y espontánea, y vienen a llamarse respectivamente: ale, lager y lambic. Veámoslas:

 

ALE, fermentación alta. Se sitúa en la superficie del mosto, en la parte alta del cubo fermentador. Tiene mayor graduación alcohólica y son más complejas. Hay muchas variaciones y se clasifican sobre todo por la zona de la elaboración. En Alemania están las de estilo Altbier o Alt (cerveza fuerte, oscura), Kölsch (variedad de cerveza fuerte, amarilla clara), Rauchbier (ahumada), Steinbier (cerveza de piedra), Berliner Weiße (blanca de Berlín) y Weizen-Weissbier o Weizen-Weißbier (cerveza blanca de trigo). En Bélgica: trappist (trapense), de saison (de temporada), bière d’abbaye (cerveza de abadía), bière aux fruits  (cerveza afrutada), ambrée (dorada), bière blanche (cerveza blanca o de trigo), blonde (rubia), blonde forte (rubia fuerte), brune (negra), vieille brune (oscura añeja), double (doble fermentación), triple (triple fermentación), épicée (especiada), scotch (estilo escocés), bière rouge (cerveza roja), belgian pils (pilsener belga). Estilo británico (Reino Unido e Irlanda): mild (ligeras), bitter (amargas), pale ale (pálidas), Indian pale ale (IPA), brown ale (castañas), old ale (al estilo antiguo), barley wine (vino de cebada), Scottish ale (con maltas escocesas), Irish ale (con maltas irlandesas), porter y stout (de Dublín y Cork), milk stout (con azúcares lácteos), oatmeal stout (con harina de avena), Imperial stout (más fuerte). Dentro de las cervezas ale destacan con estilo propio las cervezas de trigo (de Alemania), las porter (casi negra, original de Inglaterra), la stout seca (de Irlanda sobre todo), la stout dulce (es una variante inglesa) y la Imperial stout (versión extrafuerte). Las cervezas del tipo ale oscuras sirven para elaborar cerveza de fresas y de cerezas. También hay cervezas del tipo ale en otros países.

LAGER, fermentación baja. Se sitúa en el fondo del cubo fermentador, en la parte baja. Lager significa en alemán almacén o bodega. Son cervezas ligeras pero algunas de sabor intenso. Es la típica cerveza rubia. Lager ligera, tiene una menor proporción de extractos, proteínas y carbohidratos que una lager normal, pero sin perder calidad y sabor. Lager pilsener (pilsner o pils), proviene de la ciudad checa de Pilsen, es una cerveza rubia, de color ámbar, amarga, ligera y refrescante. Lager estilo Märzen, original de Baviera, se prepara hasta marzo, color cobrizo o ámbar medio, mucho cuerpo, graduación media-alta, se suele beber en la Oktoberfest. Las lager estilo Múnich surgieron en el siglo XIX en la cervecería Spaten de esa ciudad, están las München Dunkel (dunkel de Múnich, oscura y turbia) y las helle o hell (claras, rubias). La Lager Bock, original de Einbeck, es una cerveza fuerte de graduación media-alta de color negro, ámbar oscuro y rubia con cierto dulzor, la Dopplebock es más fuerte y la Eisbock todavía más. Lager estilo Vienna, son de color rojizo, algo dulces y aroma a malta, se producen sobre todo en Múnich. Schwarzbier, cerveza negra alemana, cerveza muy oscura cuyo sabor recuerda al chocolate amargo. La Dortmunder Export es original de Dortmund, es dorada, seca y con profundo sabor a malta. Por otro lado existen cervezas con base lager que emplean cerezas para su elaboración. Hay más cervezas estilo lager en otros países.

LAMBIC, fermentación espontánea. Emplean levaduras salvajes del aire que se introducen en el mosto. Su origen es del siglo XVII y se elaboran entre octubre y mayo. Tiene su origen en Bruselas. Las lambic llevan un 70% de cebada y un 30% de trigo crudo. En las cervezas estilo kriek lambic en la segunda fermentación se le añaden cerezas de Morello (que son agrias) adquiriendo su sabor y un color rojizo. En las de estilo frambozen lambic se usan frambuesas en vez de cerezas. El melocotón también se emplea en algunas lambic. La cerveza estilo gueuze es una mezcla de lambic joven y añeja, tiene mucho gas, sabor tostado y ácida. La de estilo faro proviene de la lambic, a la que se le añade azúcar.

 

 

 

Dependiendo de la hora del día va mejor una cerveza que otra. Para el aperitivo va bien una cerveza tipo pilsener. Para quitar la sed en cualquier momento del día van bien las cervezas blancas. Para la tarde las de mayor densidad y sabor más fuerte. Y para la noche, las de alto contenido en alcohol.

A la hora de comer es importante acertar con el tipo de cerveza que le va bien a ese plato. Para ensaladas aliñadas con vinagres, mostazas, plantas aromáticas o quesos, van bien las cerveza ligeras y de cuerpo medio. Las cervezas extra y ale van bien con las carnes, si son carnes con sazonadores fuertes (pero no picantes) elegir cervezas oscuras y con mucho cuerpo. Las salchichas alemanas son ideales con cervezas lager y algunas ale. Las carnes rojas con una ale oscura. La carne asada y las ostras van bien con una stout irlandesa. Una cerveza fresca acompaña bien a la cocina japonesa y también a la cocina mexicana. Para los pescados suele ir bien la cerveza del tipo lager, ya que resulta un refrescante contrapunto. Para quesos curados maridan bien las cervezas de abadía. Para quesos semicurados cervezas lager pilsener. Para quesos cremosos y frescos van bien las cervezas sin alcohol, ya que potencian su sabor. Para las verduras casan bien las cervezas suaves. Para el chocolate negro es ideal la cerveza negra.

Otros maridajes, sobre todo de gustos norteamericanos, son los siguientes:

  • Pale lager, van bien con pollo, ensaladas, salmón, comidas fritas, hamburguesas con patatas fritas.
  • Blonde ale, con pescado a la plancha y a la parrilla, pescado frito, ensalada Cobb, ensaladas verdes, macarrones con queso y langosta, pollo frito, queso.
  • Hefeweizen (cerveza de trigo sin filtrar), casan bien con tacos mexicanos, mariscos ligeros, ensaladas, salsas de crema, pasta con cremas.
  • Pale ale/IPA, maridan con hamburguesas, fish & chips, ensalada de camarones al estilo cajún, ensaladas con gambas, calamares con chile tailandés, comida tailandesa, hamburguesas con patatas fritas.
  • Amber ale, con sandwiches, pizza con pepperoni, queso horneado o derretido, hamburguesas.
  • Red ale, con carne vacuna, cerdo, carnes a la parrilla, parrilladas con salsa barbacoa, sandwich Reuben, sandwich de pastrami. 
  • Brown ale, van bien con casi todo, y especialmente para barbacoas, macarrones con queso, cerdo. 
  • Porter, con pastel de carne, carnes a la sartén, asados, pescados ennegrecidos, pescados especiados (sobre todo al estilo cajún), carne vacuna, barbacoas.
  • Stout, marida con carne vacuna, costillas a la barbacoa, hamburguesa con beicon y queso azul (hamburguesas de sabor intenso con beicon), aros de cebolla. 

 

 

 

El almacenamiento de la cerveza puede ser de varias maneras: en lata, en botella, en barril de metal, en barril de madera, barriles domésticos, tiradores de cerveza y tiradores profesionales de bar. Los enemigos de la cerveza son la luz, el calor y el oxígeno.

Hay quienes se quejan de que la cerveza en lata sabe a metal, pero la lata está forrada por dentro, por lo que no está en contacto con el metal. Lo que pasa que al beber de la lata la nariz está muy cerca de ella, por lo que se puede transferir el olor a metal del exterior de la lata. Una solución puede ser servir el contenido de la lata en un vaso de cristal adecuado. La lata de cerveza se inventó en 1935 en Estados Unidos.

En las botellas de cristal se puede pensar que la chapa que la cierra puede transferir un sabor metálico, pero está recubierta de silicona. Lo que sí que puede afectar a las botellas de cristal es la luz ultravioleta. El vidrio negro y marrón oscuro protege mejor la cerveza que el vidrio ámbar, verde o transparente.

El barril metálico de cerveza está forrado por dentro, por lo que no está en contacto la cerveza con el metal, aparecieron a primeros de la década de 1960. Además no le da la luz ultravioleta. Los barriles de cerveza llevan la mayoría gas carbónico (CO2) y algunas marcas (como Guinness) llevan gas carbónico con nitrógeno (N2), sirviendo este gas (o gases) para empujar la cerveza al exterior y para protegerla del oxígeno. La cerveza de barril está considerada por los expertos como la de mayor calidad, ya que conserva su sabor más auténtico.

Los barriles de madera eran donde tradicionalmente se almacenaba la cerveza. En los barriles de madera al no haber un sistema de presurización entra el oxígeno en el barril, por lo que hay que consumir la cerveza en varios días. Este contacto con el oxígeno produce diacetilo, lo que añade un sabor mantecoso, habiendo gente que lo aprecia, sobre todo los entusiastas de la cerveza ale de barril.

Por otro lado venden barriles domésticos de 5 litros (Heineken, de alrededor de 18 €) o de 6 litros (Franziskaner, Spaten, Beck’s, Löwenbräu, Leffe, Kwak, Hoegaarden, Stella Artois, Budweiser… a partir de 28 €), donde hay que enfriarlos previamente alrededor de 10 horas y consumir la cerveza en las siguientes semanas una vez abierto. Otro envase de cerveza es el llamado Torp, que es un recipiente cilíndrico con forma de torpedo (de ahí el nombre) y se coloca en horizontal en el tirador de cerveza. Tiene una capacidad de 2 litros, aunque en realidad es alrededor de 1,7 litros de cerveza, habiendo otro depósito para el gas carbónico, sumando en total 2 litros de capacidad. El sabor de la cerveza es excelente, pero es algo caro y los recipientes son de plástico, no de metal.

Tanto los barriles domésticos de 5 litros como los Torp de 2 se pueden colocar en tiradores de cerveza domésticos (a partir de 120 €), en marcas como Krups (torps de 2 litros), H.Koenig (barriles de 5 litros), Klarstein (barriles de 5, 20 y 50 litros) o Philips (barriles de 6 litros), donde se enchufan a una toma eléctrica, se introduce el barril en el compartimento, y si no viniera presurizado el barril habría que conectar un depósito de CO2 adicional.

Luego están los tiradores profesionales de bar, con barriles de 15, 20, 30 ó 50 litros, bombonas de CO2 y una instalación para circuito de desagüe y agua.

 

 

 

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Cervezas. Parte 1/3

La cerveza es una bebida que se consume muy habitualmente en el tiempo de ocio, en una fiesta, para salir por la noche, en un concierto, para acompañar a la comida o simplemente para quitar la sed. También es verdad que hay quien el alcohol no le empieza a hacer efecto hasta la quinta cerveza, otros con tres cervezas, otras personas con una ya están «entonadas» y otros no pueden tomar ni una sola. Para este último caso existen las cervezas 0,0% sin alcohol, además de para los que luego tengan que conducir, y por otro lado están las cervezas sin gluten, para los celíacos. A lo largo de la historia se ha creado una gran variedad y estilos de cervezas dependiendo de los diferentes países y regiones, teniendo una larga tradición cervecera países como Alemania, Bélgica, Reino Unido e Irlanda, pero también en otros muchos países hay grandes cervezas. Además, en los últimos años ha habido una explosión de marcas de cervezas artesanales y también hay quienes elaboran su propia cerveza en su casa. El mundo de la cerveza es un mundo muy amplio y apasionante, al cual vamos a intentar introducirnos con estas tres partes de este tema.

 

 

El origen de la elaboración de la cerveza se le suele atribuir a los sumerios, que dejaron constancia escrita en unas tablas de arcilla hace casi 6000 años, pero en realidad fue hace 9000 años, al finalizar el paleolítico, en Jericó. En aquellos tiempos los dos ingredientes fundamentales para elaborar la cerveza eran el agua y los cereales. Además de los sumerios otras civilizaciones de la antigüedad también elaboraron cerveza, como los antiguos egipcios, los griegos, los romanos, los vikingos, los celtas, los incas… El hidromiel es otra bebida alcohólica también elaborada en la antigüedad, que se obtiene de la fermentación de agua y miel. En la Edad Media, en los monasterios europeos, los monjes perfeccionaron la cerveza añadiendo lúpulo, dando el sabor amargo característico. Esto último sucedió en el año 1150 en un monasterio alemán. El lúpulo fue el tercer ingrediente fundamental de la cerveza. Entre los siglos XIV y XVI se empiezan a crear las primeras fábricas de cerveza, sobre todo en Hamburgo y Zittau (Alemania). Según la ley de pureza alemana del siglo XVI la cerveza debe llevar agua, cebada malteada y lúpulo. A comienzos del siglo XIX comienza la época dorada de la producción de la cerveza, ya que se incorpora la máquina de vapor. Además, en 1857, Louis Pasteur descubre el proceso de la fermentación, por lo que en esta época se empieza a añadir levadura seleccionada como ingrediente en la elaboración de la cerveza. Desde entonces y hasta la actualidad los cuatros ingredientes fundamentales que en general se usan para elaborar cerveza son agua, cebada malteada, lúpulo y levadura seleccionada.

 

El proceso de la elaboración de la cerveza consta de tres etapas: cocción, fermentación y reposo. La cebada proporciona el alcohol y el lúpulo el aroma y el sabor. En vez de cebada también pueden ser otros cereales, como el trigo o el centeno. Una vez la cebada ha sido limpiada se almacena en silos y a continuación se hace el malteado. Después de tostada la cebada se pasa al proceso del braseado, donde se muele y se mezcla con agua caliente y el lúpulo necesario. Los azúcares son disueltos en agua pura y se obtiene el mosto. Se depura este mosto, llamado este proceso primera filtración. Después llega la hora de la cocción a 100 grados durante dos horas. Se deja enfriar y se le añaden las levaduras para que fermente durante varios días en unos grandes tanques para que madure y a continuación empieza el proceso de embotellado y etiquetado.

 

El proceso anterior es para grandes volúmenes de cerveza, para cervezas industriales. En los últimos años se ha producido un boom de las cervezas artesanales, apareciendo decenas de marcas nuevas de este tipo, pero al no poder absorber el mercado tantas marcas nuevas han tenido que cerrar un buen porcentaje de ellas o tienen problemas de solvencia. Las cervezas artesanales representaron un 1% en el cómputo total de ventas de cerveza en España en 2018. Aún así, al acudir a un supermercado a la sección de cervezas, hay una buena parte de cervezas artesanales para elegir. Muchas cervezas artesanales suelen estar sin filtrar, lo que a la hora de degustarlas se pueden apreciar más matices en boca y nariz, aunque suelen tener sedimentos y caducan antes, en cambio, las cervezas filtradas son más refrescantes, estables y duraderas.    

 

Elaborar cerveza casera es una tradición muy extendida donde uno mismo puede hacer su propia cerveza en su casa (o en algún sitio) pudiendo elegir los ingredientes, las proporciones y controlar todo el proceso. Existen tiendas que venden materias primas y equipos para realizar tu propia cerveza en casa, como esta web: Cerveza Artesana o esta: Tu Cerveza Casera. Recetas para elaborar cerveza: cocinista

 

Existen, además, muchas cervezas peculiares, raras o especiales, como son la cerveza de centeno, la cerveza al vapor, la cerveza ahumada, la cerveza a la piedra, cervezas de la planta de chile, de raíz, de tomate, cervezas envejecidas en barricas de roble, cervezas envejecidas en barricas de roble de whisky escocés, cervezas aromatizadas con tequila, cervezas etiquetadas en Braille, cervezas para perros con sabor a carne o tuétanos sin alcohol ni gas (en Bruselas hay un bar de cerveza para perros), etc.

 

 

 

También hay gente que no puede tomar cerveza con alcohol, que es abstemia, celíaca, que le sienta mal el alcohol porque se le sube rápido o que no quiere tomar alcohol porque luego tiene que conducir. Para estos casos están las cervezas sin alcohol y las cervezas sin gluten (o muy poco). Las cervezas llamadas SIN, legalmente pueden tener hasta 1,2% de alcohol, pero de media suelen tener 0,7%. Las cervezas 0,0% han mejorado su sabor, ya no tienen tanto ese sabor insípido, por lo que es una buena alternativa para los que quieran tomar una cerveza sin que les afecte el alcohol o para los que luego tengan que conducir. Además las cervezas 0,0% tienen menos calorías que las normales, por lo que ayudan a controlar el peso. Las cervezas sin gluten tienen el mismo precio que las que lo tienen y para distinguirlas llevan un símbolo de una espiga cruzada o barrada.

 

En cuanto a la producción mundial de cerveza los mayores países productores de cerveza en 2018 fueron por este orden: China, Estados Unidos, Brasil, México, Alemania, Rusia, Japón… estando España en la undécima posición. En Europa están: Alemania, Reino Unido, Polonia, España, Países Bajos, Francia, Bélgica y República Checa. En cuanto al consumo de cerveza por habitante en 2017 estaban: República Checa, Polonia, Alemania, Austria y Lituania. 

 

 

 

Este es un ranking de las cervezas que fueron más vendidas en Estados Unidos en la década de 1950: 1 Schlitz; 2 Anheuser-Busch (Budweisser); 3 Ballantine; 4 Pabst; 5 Rheingold; 6 Schaefer; 7 Falstaff; 8 Miller; 9 Blatz; 10 Pfeiffer.     

Cervezas estadounidenses que existían en los años 50 y que todavia existen hoy en día pueden ser: Dixie, Grain Belt, Hamm’s, Iron City (Pittsburg Brewery), Narragansett, National Bohemian, Lone Star, Old Style, Olympia, Rainier, Shiner Bock, Strokes, Yuengling… aunque estas marcas no exportan a España.  

Cervezas más vendidas en el año 2017 en Estados Unidos fueron: Bud Light, Budweisser, Coors Light, Miller Lite, Corona Extra (México).

Para conseguir cervezas estadounidenses: en Cerveza Internacional, en birrapedia, en HOPT.

 

En España las marcas de cerveza Mahou y San Miguel se asociaron formando así el primer grupo cervecero de capital español, la marca Alhambra también pertenece a este grupo y otras cuantas marcas más. La marca holandesa Heineken posee las marcas españolas Grupo Cruzcampo, Amstel y El Águila, llamado este grupo Heineken España, además de haber otras marcas. Estrella Galicia (Hijos de Rivera) y Ambar (Grupo Agora, La Zaragozana) son marcas de capital español. La marca Damm, del Grupo Damm, fue fundada en 1876 por August Kuentzmann Damm (originario de Alsacia, Francia) asentándose en Barcelona, donde también están en este grupo las marcas Skol, Turia y Keler. Compañía Cervecera de Canarias produce las marcas Dorada y Tropical.

El ranking de más cerveza vendida por millones de hectolitros de grupos de marcas españolas en España en el año 2018 fue el siguiente: 1 Grupo Mahou-San Miguel; 2 Grupo Heineken España; 3 Grupo Damm; 4 Hijos de Rivera; 5 Compañía Cervecera de Canarias; 6 Grupo Agora; 7 Otros.

 

Y este es un ranking de las 20 mejores cervezas de España del año 2019, según la web Loopulo

 

 

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