Hot Rods. Parte 3/5

La era clásica de los hot rods fue la década de 1950. Vamos a verla:

 

En California, en los años 50, era de rigor que un hot rod fuese de los primeros Fords y, además, para ser especialmente genial, un Ford Modelo B de 1932, apodado Deuce, que debía ir sin rueda de repuesto, sin guardabarros y sin estribos laterales. La rejilla frontal del radiador debía ir limpia. También debía tener los neumáticos traseros grandes y los delanteros más pequeños, los cuatro de banda blanca, que se montaban en llantas de acero pintadas de rojo con tapacubos metálicos brillantes y, además, se colocaban faros delanteros de menor diámetro que los de serie. La moda dictaba que los Deuces fueran austeros, agresivos y limpios. Por alguna razón, los Fords de 1933 no fueron tan populares en la década de 1950, pero en cuanto a los de 1934, tuvieron una historia similar a los de 1932 y no se toleraba ninguna “chorrada”. El Ford de 1936 fue el único hot rod al que se le permitía mantener su rueda de repuesto, que se quedaba colocada en la parte trasera protegida por una cubierta circular de chapa. También se le ponía guardabarros de la marca de coches Desoto y se le cortaba el techo, para bajarle la altura por arriba, lo que le convirtió en un coche de gran valor en la década de 1950. Los Fords de 1935 no fueron populares y los rodders que tenían Fords de 1933 y 1935 solían cambiar las chapas de la parte frontal por las de los Fords de 1934 y 1936, respectivamente. Las llantas Ford de radios de alambre se habían pasado de moda a principios de los años 50, ahora, las llantas de acero de una sola pieza, introducidas en 1940, se habían convertido en el extra más popular para un hot rod de última generación. Los pilotos traseros solían sustituirse por unidades empotradas, habiendo dos tipos populares: con forma redonda del Pontiac de 1950 y las de forma de lágrima del Ford de 1939. La intención de los constructores de hot rods era utilizar el mejor equipamiento, no siempre de las mismas marcas, para construir un coche con ruedas al aire libre, que pegara el viento en el pelo y que fuera potente. Se pretendía que fueran divertidos y emocionantes y una fuente de orgullo para un adolescente o joven obsesionado con los coches.

 

En abril de 1950, un Ford Coupe de 1934 de techo bajado, impulsado por un motor modificado Mercury V8 flathead de 267 ci (4375 cc), apareció en la portada de la revista Hot Rod. Había corrido a 142 mph (228,5 km/h) en el lago seco de El Mirage, en un evento sancionado por la Russetta Timing Association. Los coches de los lagos secos podían ser roadsters, coches modificados, lakesters y streamliners, aunque la SCTA no permitía cupés, porque se creía que al ser más pesados no podían ir tan rápido como los roadsters más ligeros. Este Ford Coupe de 1934 lo pilotó Bob Pierson y se convirtió en el coche cerrado más rápido de Estados Unidos hasta la fecha. En 1949 corrió a 142,98 mph (230,09 km/h) y poco después a 153,06 mph (246,32 km/h) en Bonneville y también puso los recambios y componentes deportivos de Vic Edelbrock en el mapa. La historia de la marca Edelbrock Pinchar. Esto ocurrió en una época en la que los hot rods rara vez se pintaban, pero el trío de Bob Pierson, su hermano Dick Pierson y el constructor de motores Bobby Meeks hizo que este cupé tuviera un nivel especialmente alto «porque los chicos de los coches deportivos se mofaban de los hot rods». Este hot rod está expuesto hoy en día en el museo Petersen Automotive Museum en Los Angeles.

 

En los años 50, Lions era una famosa pista de aceleración situada al sur de California. Era conocida como LADS, Long Beach o simplemente “the beach”. Estaba situada junto a la autopista 405 y funcionó desde 1955 a 1972. También hubo otras pistas de carreras, como Colton y Santa Ana. Esta última fue, supuestamente, la primera pista de carreras comercial y utilizaba una pista de aterrizaje de reserva en el aeródromo de Santa Ana a cambio de un 10% de beneficios por cada evento. Al principio la entrada costaba 50 centavos, pero luego aumentó a 90 más 10 de impuestos, total un dólar. Había hasta 200 coches corriendo cada fin de semana atrayendo a muchos espectadores. Estas carreras de aceleración fueron organizadas por C. J. “Pappy” Hart, quien fue probablemente el responsable de estandarizar las carreras del cuarto de milla (402,33 metros). La idea la tomó de las carreras de caballos que corrían un cuarto de milla y pronto, las carreras de aceleración de cuarto de milla, se volvieron universales. Aunque en una entrevista a Wally Parks éste afirmó que la distancia de un cuarto de milla no provenía de las carreras de caballos, sino de las pruebas y carreras en las pistas de los aeródromos, simplemente era la longitud de la pista. Esta expansión, o masificación, hizo que finalmente se impidieran las carreras de aceleración en la pista de aterrizaje, por lo que Hart continuó con las carreras en Taft, cerca de Bakesfield y más tarde en las pistas de Riverside y Lions, antes de ir a trabajar para la NHRA. La famosa pista de aceleración de Pomona, al Este de Los Angeles, también tiene sus orígenes en los años 50. En 1951 el club de coches Choppers y un policía motorista de Pomona, llamado Bud Koons, organizaron carreras semanales en el aeropuerto de Fontana y más tarde se trasladaron a una pista recién pavimentada en el límite del recinto ferial Los Angeles County Fairgrounds (actual Fairplex). En 1953 ya habían adquirido un pequeño puesto de cronometraje, altavoces y guardarraíles hechos con fardos de heno. Ese mismo año, en la zona de San Diego, un grupo de 20 clubes de hot rods se unieron para forma la San Diego Timing Association, que organizaba carreras en una antigua pista de aterrizaje de la Marina estadounidense cerca de National City, conocida como Paradise Mesa, hoy ya desaparecida.

 

La idea de los hot rods y las carreras de aceleración se extendió rápidamente. Ya en 1951, un aeródromo abandonado de la II Guerra Mundial, llamado Smartt Field en el condado de St. Charles (Missouri), atrajo a los hot rodders de la zona de St. Louis que corrían los domingos. Con el tiempo, las pistas surgieron en todo el Medio Oeste, en lugares como Alton (Illinois), Great Bend (Kansas) y Milan (Michigan). Otras pistas fueron: Mid-America Raceway (cerca de St. Luois), Great Lakes Raceway (en Union Grove) y Quad City Dragway (en Cordova, Illinois).

 

En 1952, Alex Xydias instaló uno de sus motores V8 So-Cal a un belly tank lakester, cuyo chasis lo construyó Dave Langton, el resultado: un coche que alcanzó más de 140 mph (225 km/h) en Bonneville. Xydias también contribuyó en un cupé cortado (de techo bajado) haciendo funcionar un motor Mercury de 258 ci (4228 cc) con culata Ardun con el que promovió en los lagos secos y pistas de aceleración junto a Buddy Fox y Tom Cobb, y utilizando un 10% de nitro llegó a alcanzar las 132 mph (212 Km/h) en las pistas.

 

Siempre ha habido un grado de acritud entre los hot rodders y los aficionados a los coches deportivos, especialmente en los círculos de carreras. En 1953, Ak Miller (Alexander Kennedy Miller) construyó un hot rod especialmente diseñado para La Carrera Panamerica, una carrera frenética de 3200 km que atraviesa México. Esta carrera se celebró por primera vez en 1950 y en 1952 estaba dominada por los coches deportivos europeos. Miller había corrido con un Oldsmobile en esta carrera en 1952, y pudo utilizar su experiencia en carreras y su habilidad mecánica para el año 1953. Su coche consistía en una carrocería de un roadster Ford Modelo T de 1927 sobre un chasis Ford de 1950 estrechado y acortado, con un motor V8 Oldsmobile de 324 ci (5309 cc). No superó a ningún Lancia o Ferrari pero superó a muchos coches con trabajos de 20 000 dólares y se tuteó con los más grandes y mejores del negocio. Quedó en octavo lugar. Volvió a correr en 1954 y después de 3070 km quedó séptimo en la general y quinto en su clase. Todo esto lo consiguió con un coche que se calcula que costó 1500 dólares y mucho sudor.

 

Durante la segunda mitad de 1950, otro hot rodder, Frank “Duffy” Livingstone, compitió con un chasis de Ford de 1920 con una carrocería de Ford Modelo T de 1924 en carreras de coches deportivos. Su hot rod fue impulsado originalmente por el motor V8 flathead de Ford pero más tarde fue sustituido por un motor Chevrolet de bloque pequeño. Este vehículo fue capaz de vencer a Porsches y Maseratis, lo que provocó el desprecio de los propietarios de los coches deportivos. En 1959, en un evento de la USAC en el recinto ferial de Pomona, Livingstone se clasificó en 19ª posición, de una parrilla de 57 coches. Durante la carrera, fue capaz de subir hasta el octavo lugar antes de terminar en 11º lugar.

 

En 1955, George Bentley condujo el NieKamp-Peterson D Modified Roadster para convertirse en miembro del club de las 200 mph en los lagos, con una media de 203,338mph (327,232 km/h). En octubre de 1957, la revista Hot Rod que ahora se llamaba “Hot Rod: Everybody’s Automotive Magazine”, y que costaba 35 centavos, presentaba en su portada un hot rod de 1932 de tres ventanas, con dos chicas en traje de baño proclamando que el hot rod era «el verdadero coche deportivo de América». En marzo de 1958, la portada presentaba un hot rod Ford Modelo T de 1927, que compartía espacio con un grupo de pruebas de las nuevas camionetas Dodge, Chevy y Ford. Desde 1956 hasta 1964, el californiano «Flathead» Jack Schafer corrió con algunos de los dragsters con motor V8 flathead más rápidos de todos los tiempos, incluyendo un dragster de riel de 296 ci (4850 cc) y un gasser Willys coupe de 1941 con motor de 322 ci (5277 cc) G/Gas. Fue el propietario de Flathead Jack’s, un proveedor de piezas de motores Ford V8 flathead. G/Gas es una clasificación de la NHRA a los gassers sin sobrealimentación con una relación de peso del coche dividida entre el desplazamiento total del motor de 5 a 10,99 libras por pulgada cúbica. 

 

Hay un roadster Ford de 1932 al estilo de los años 50 en el Museo Henry Ford en Derborn, Michigan. Fue construido en gran parte por Dick Smith de Arizona, y desde 1955 a 1961 fue su único medio de transporte. El museo quería comprar el coche para protagonizar una exposición que mostrara la influencia del coche en la cultura y la historia americana. Para la parte de la exposición correspondiente a los años 50 los comisarios consideraron esencial un auténtico hot rod de los años 50, y tras después de buscar mucho, eligieron el roadster de Smith. Dick Smith había comprado este coche en color azul metálico, que ya era anteriormente un hot rod, a otro rodder de Phoenix, Bob Cline, quien le había quitado los guardabarros y montado un motor Mercury V8 flathead a finales de la década de 1940. Smith repintó el coche en negro brillante en 1954, después de su licenciamiento del Ejército, y reconstruyó el coche mientras estaba en la Universidad Estatal de Arizona. Combinó los rieles del chasis del roadster de 1932 con un chasis auxiliar delantero en forma de X (X-member) de un Ford de 1942, montando un eje delantero de un coche Bell y otro trasero de un Ford de 1940, un diferencial con una relación de corona y piñón de 3,54 y un motor Chrysler Hemi de 331 ci (5424 cc) acoplado a una transmisión de un Packard. Esta configuración también incorporó un árbol de levas Winfield, un colector de admisión Challenger, colectores de escape caseros y el embrague y el volante de una camioneta Dodge de 1950. Debido a que el coche fue construido en la década de 1950, mucho antes de la llegada de las marcas de piezas y recambios deportivos, había que encontrar las piezas adecuadas. Smith utilizó algunas piezas de los aviones excedentes de la guerra en su hot rod, que incluía pedales, interruptores y el espejo retrovisor, mientras que el parabrisas se acortó para mejorar el aspecto bajo y deportivo. Más tarde, se fabricaron nuevas barras de radio para el eje delantero y nuevos paneles laterales para el capó. Es una encarnación con clase de los años 50, cuando los hot rods eran el resultado del ingenio y la habilidad de sus propietarios, en vez del tamaño de sus carteras.

Este hot rod de museo es el típico de muchos que recorrieron ciudades y pueblos de Estados Unidos durante la década de 1950. Es típico del estilo icónico que muchos adolescentes y hombres jóvenes buscaban cuando construían y modificaban sus propios vehículos con piezas y componentes tomados de otros coches. El énfasis estaba puesto en motores de alto rendimiento y en carrocerías que se hubieran hecho más ligeras para mejorar la aceleración. Se les modificaron la suspensión para mejorar la maniobrabilidad, lo que supuso una hábil labor de modificación y mecanización de piezas y su acoplamiento de forma poco ortodoxa, pero creativa. De esta manera un coche se identificaba de forma única con su creador. Parte del objetivo del ejercicio era mostrar la artesanía propia de cada uno, mientras que en los viajes por las carreteras se lucía el coche y en las carreras improvisadas e ilegales en carreteras públicas, o en las carreras en pistas legales, se demostraba la capacidad del coche.

 

Por esta época, los hermanos Barris dejaron atrás su tienda de Compton y se trasladaron a una más grande en Lynwood, donde se construyó el famoso coche Hirohata Mercury. Sam Barris había comprado el Mercury de dos puertas nuevo, muy consciente que haría una gran modificación. Bob Hirohata admiraba su estilo y donó su Mercury de 1951 para que le hiciera su “tratamiento personalizado”. Barris terminó el coche para mostrarlo en la feria Motorama de 1952, donde resultó ser la estrella del espectáculo. Un artículo de este tema: Pinchar. George Barris creó el club Kustoms de Los Angeles, que al principio estaba restringido a los clientes de Barris. Surgió a partir de las carreras de customs de fin de semana que George ayudó a promover, pero más tarde se convirtió en Kustoms of America. Este club ha sido reconocido como uno de los mejores clubs de Estados Unidos, el cual organizaba una importante exhibición anual en Paso Robles, California. Ya no está en funcionamiento. Una web con información: Pinchar.

Varios estudios cinematográficos se fijaron en los kustoms de Barris y se pusieron en contacto con George Barris para que figurasen en sus películas. Una de las primeras películas para las que Barris construyó coches fue “High School Confidential!” de 1958. El éxito de esta aventura en el mundo del cine animó a Barris a buscar su fortuna en Hollywood. Shirley-Ann Nahas, la futura esposa de George, es ahora una parte fundamental del éxito, ya que Sam Barris dejó el negocio y George se ha concentrado en la promoción, así como en la customización. Ha viajado por todo el país en sus coches, asistiendo a shows de coches y customs y apareciendo en programas de entrevistas en la televisión.

A finales de los años 50, la marca de modelismo Revell empezó a fabricar kits de maquetas de sus coches. Otra empresa, AMT, vio por dónde iba la tendencia y vendió un modelo de plástico de un custom de Barris, el Ala Kart (un roadster-pickup blanco con base de Ford Modelo A), ya que los kits de plástico eran juguetes de gran venta en esa época. Mientras tanto, los customs originales y los hot rods siguieron saliendo de la mesa de dibujo de Barris. Los construyeron y decoraron los mejores fabricantes y artesanos del negocio, incluyendo a Bill Hines, Lloyd Bakan, Dick Dean, Dean Jeffries, Von Dutch y Tom McMullen. Al comenzar la década de 1960, Barris se trasladó a una nueva tienda en el norte de Hollywood, donde continuó diseñando y construyendo espectaculares y galardonados coches. Ejemplos que se hicieron famosos en los programas de televisión fueron el Munster Koach (de La Familia Monster), el Batmóvil (de Batman) y el Monkeemobile (del grupo y programa The Monkees). La web de George Barris con su historia Pinchar.

 

 

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Tatuajes. Parte 2/2

A principios del siglo XVIII había una clase de hombre que miraba al mundo de una manera diferente, que huía de la seguridad y de las limitaciones de la civilización y que buscaba otro tipo de existencia. Estamos hablando de los marineros. En el mundo occidental, según los registros existentes, los hombres de la tripulación del capitán británico James Cook en el siglo XVIII, fueron los primeros que eligieron hacerse tatuajes como recuerdo de sus viajes a las grandes culturas del tatuaje: Japón, China y las islas del Pacífico. En el siglo XIX algunas personas se tatuaban todo el cuerpo y eran atracciones para circos y museos. A principios del siglo XX los tatuajes los llevaban aquellos que vivían fuera de los límites de la mayoría de la sociedad, es decir, marineros, vagabundos y artistas del circo. En las décadas de 1920 y 1930 el tatuaje era una expresión que pertenecía a una contracultura estadounidense emergente. Era una señal de no seguir a ciegas a la corriente principal, de elegir vivir fuera de las líneas de lo establecido. La invasión japonesa en 1941 de Pearl Harbor, justo al oeste de Honolulú (Hawái), hizo que cuatro días después Estados Unidos entrara en la II Guerra Mundial, por lo que millones de jóvenes estadounidenses, que de otro modo habrían sido ciudadanos honrados de apariencia convencional vestidos con cárdigans, fueron empujados a la guerra. Honolulú se convirtió así en una encrucijada y en el destino de los permisos en tierra para millones de militares americanos. También era el hogar del estudio de tatuajes de un ex-marinero de la Armada, llamado Norman Collins, conocido como Sailor Jerry, considerado como el padre de los tatuajes de la old school, también llamado estilo tradicional americano, estilo clásico o de la vieja escuela.

La década de 1940 vio el nacimiento del icónico estilo de tatuajes de Sailor Jerry, creado por Norman Collins. Añadió sus propios pigmentos agregándolos a sus diseños con motivos atrevidos y una paleta de varios colores. Los motivos de los años 40 eran principalmente náuticos o militares. Debido a la II Guerra Mundial hubo un aumento de tatuajes patrióticos, y además, la incorporación de la mujer al trabajo hizo que éstas también se tatuaran más. Este cambio en el diseño de los tatuajes hizo que su aceptación aumentara y se lucían más que en décadas anteriores. Muchos de los diseños de Sailor Jerry son clásicos y atemporales.

Norman Keith Collins nació en Reno (Nevada, USA) en 1911, aunque creció en el norte de California. El nombre de “Jerry” se debe a que tenían un burro en la familia que se llamaba así y su padre se dio cuenta que tenían un carácter similar. Collins se marchó de casa cuando era un adolescente viajando en trenes de carga y por autostop, haciendo trabajos temporales y acampando en los caminos. Aquí empezó a tatuar a sus compañeros de viaje con una aguja y tinta negra. Más tarde, en la década de 1920, conoce a Gibs “Tatts” Thomas en Chicago, quien le enseña a usar la máquina de tatuar. El nombre de “sailor” (marinero) viene de que en 1928 se alistó a la Armada de Estados Unidos, donde viaja a China y Japón y empieza a apreciar su arte. Cuando deja la Marina, en la década de 1930, se instala en Honolulú (Hawái) y a los pocos años los japoneses bombardean Pearl Harbor. Intenta reengancharse a la Armada, pero se le deniega, por lo que se alista a la Marina Mercante y viaja, supuestamente, por aguas japonesas en la II Guerra Mundial. Cuando regresa a Hawái se encuentra con un mundo diferente y vuelve a tatuar. Había un distrito llamado Honolulu’s Hotel Street donde se aglutinaban bares, burdeles y salones de tatuajes. Los soldados y marineros querían aprovechar todas las experiencias cuando estaban de licencia en tierra, por lo que iban a este distrito a tomar unas copas, a disfrutar de la compañía de las mujeres y a tatuarse. Es aquí donde Collins construyó su legado como Sailor Jerry. Fue en la espalda, hombros y brazos de los marineros donde Sailor Jerry construyó su reputación y cambió el mundo de los tatuajes.

Los tatuajes de Sailor Jerry trataban de temas que eran a la vez prácticos y elementales, lo que hizo que su trabajo fuera tan convincente. Collins estuvo profundamente influenciado por la cultura japonesa, lo que hizo fusionar las sensibilidades estadounidense y asiática creando su propio estilo de tatuaje: icónico y artístico, irrelevante y conmovedor, radical y hermoso. También fue innovador en un nivel más técnico, siendo pionero en configuraciones modernas de máquinas de tatuaje, técnicas de esterilización y tinta morada. La paleta de colores que usaba en los tatuajes generalmente incluía el negro, rojo, amarillo, verde, marrón y eventualmente agregó el morado, añadiendo este color a las personas que él consideraba que se lo merecía.

Sailor Jerry se hizo más famoso con el tiempo y fue continuamente molestado por otros artistas que copiaban su trabajo. Debido a esto Collins se negó a tatuar piezas grandes en torsos o espaldas de clientes que tenían tattoos de otros artistas que él no respetaba.

En 1950 Hacienda multa a Collins, por lo que por «desaire» decide cerrar el estudio. Trabaja en los astilleros y pasea a excursionistas en botes por Pearl Harbor, pero sigue tatuando en secreto, hasta que otro tatuador, Bob Palm, le convence para que vuelva al negocio en 1960.

Además de los tatuajes, Sailor Jerry tenía otras pasiones. Continuó sus intereses marítimos, como capitanear un clíper (velero rápido de tres mástiles o más) que recorría la isla. También tuvo un programa de radio llamado “Old Ironsides”, en el cual alternaba entre despotricar contra la política, hablar de filosofía como leer su propia poesía. Aprendió electricidad y electrónica, lo cual hizo innovar sus máquinas eléctricas de tatuaje, tocó el saxofón en una banda de jazz, viajaba en un Ford Thunderbird amarillo canario y también tenía una Harley-Davidson, en la que estaba cuando le dio un ataque al corazón, lo que hizo que se desplomara, volviese a subirse a la moto, regresara hasta su casa y después de tres días murió. Esto ocurrió en el año 1973. 

 

Veamos algunos tatuajes de Sailor Jerry y sus significados:

 

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Golondrinas: significaba que un marinero había navegado 5000 millas. Además, este tattoo está asociado a la idea de regreso a casa o a que si un marinero muriera en la mar estas aves llevarían su alma al cielo.

Ancla: representa la estabilidad, es un recordatorio de lo que te mantiene estable. Algunas anclas llevaban el nombre de la novia o la palabra “Mom” (Mamá).

Tiburones: es muy común que se asuman los rasgos de un animal tatuado. Así que un marinero que se hace un tatuaje de un tiburón representa que está dispuesto a mantenerse firme y no convertirse en la cena de otra persona. 

Dragones: Sailor Jerry admiraba profundamente el trabajo de los maestros japoneses del tatuaje. En su trabajo eran como fantasmas exóticos, como tótems de una época fascinante anterior.

Calaveras y muerte: las calaveras solían marcar a los guerreros, mercenarios y aventureros, cuyas elecciones vitales representan la aceptación de la muerte. También es probable que estos tatuajes están relacionados con la decisión de llevarlos grabados en el cuerpo hasta la muerte.  

Hawái: los tatuajes relacionados con Hawái, desde chicas Hula o escenas de paisajes, representan una sensación del paraíso en la Tierra.

Tatuajes militares: pueden conmemorar a un compañero caído, un vínculo con un hombre y su pelotón, la tripulación de vuelo o un barco. A veces hay frases, como la de los marines “Semper Fi” (Siempre Fiel, en latín).

Serpientes: representan la potencia y el poder. Suelen mostrarse enroscadas y listas para atacar, representando así la idea de no pisarme, alejando así el mal, la desgracia y las posibles peleas. La cobra real era la favorita para tatuar.

Panteras: se suelen representar como tótems de valor y virilidad, y a veces simbolizan la conexión con la naturaleza. Suelen representarse como feroces y masculinos. A menudo se dibujan con garras rojas y ensangrentadas, mandíbulas abiertas y en ocasiones con una mujer desnuda al lado.

Lucky 13: hoy en día el número 13 se considera el número de la mala suerte. Sin embargo existe una larga tradición en la cultura del tatuaje de celebrar lo que otros temen. El motivo “13 de la suerte» de Sailor Jerry es probablemente el conjunto de diseños de tatuajes más famoso, porque da la vuelta al símbolo de la mala suerte. Es un símbolo positivo, de buena suerte. También hay tatuajes de herraduras con las palabras “Good Luck” que tienen el mismo significado.

Águilas: son símbolos de América y representan el honor, el valor y la inteligencia. También podría expresar un símbolo de un Estados Unidos idealizado. Suelen representarse como fieras e icónicas, y a menudo también se muestran asociadas a la bandera estadounidense.

Pin-ups: representan el ideal y los extremos de la feminidad, desde la perfección virginal hasta la tentación de una mujer muy atractiva. Fueron un tatuaje muy popular entre los marineros, porque a menudo eran la única forma femenina que veían durante meses. Sailor Jerry creó los tatuajes de pin-ups más icónicos del mundo.

Barcos: se utiliza para representar el significado de la aventura. Para Sailor Jerry significaba tanto la llamada de la aventura como la determinación de estar de vuelta en casa. Estos dibujos eran náuticamente precisos, dada su pasión por los barcos. El barco que aparece en sus dibujos es un clíper, un velero rápido de tres mástiles o más.

Corazones: se utiliza a menudo para asegurarse de que los seres queridos se mantengan cerca. A veces son sólo imágenes, pero otras veces ponen el nombre de una chica especial o la palabra “Mom” (Mamá). También hay dibujos de corazones partidos por la mitad poniendo “Love Lost”.

Estrella: representa la estrella polar, usada históricamente por los marineros para la navegación. Se creía que un tatuaje de estrella mantenía el rumbo de un marinero. Se consideraba que ayudaban a guiar a un marinero para llegar a casa con sus seres queridos.

Gallo y cerdo: este tatuaje se basa en la superstición. Cuando un barco naufragaba, los tablones de madera de las jaulas de los gallos y cerdos se convertían en unas especies de flotadores, lo que hacía salvar vidas. Si un marinero esperaba tener buena suerte, se tatuaba un gallo en la parte superior del pie derecho y un cerdo en el izquierdo.

Caparazón de tortuga: mostraba la experiencia de un marinero en la mar. Una vez que un marinero cruzaba el ecuador se ganaba el derecho a tatuarse una tortuga en el cuerpo. Debido a esta tradición, cuanto más tiempo pasaban los marineros (y civiles) en el mar, más tatuajes podían lucir.

 

Esta es la web de Sailor Jerry: Pinchar

Para ver más significados de los tatuajes, clásicos y actuales: Pinchar

Otros tatuadores famosos de la old school fueron: Herbert Hoffmann (alemán), Amund Dietzel (noruego-estadounidense), Bert Grimm (estadounidense) y Bob Shaw (estadounidense).  

 

En las décadas de 1950 y 1960, entre los estadounidenses que se tatuaban se encontraban aquellos más agresivos en contra de la cultura: las bandas de moteros fuera de la ley, los convictos y otras personas sin ninguna expectativa de «ascender» en la sociedad. Una cosa era destacar llevando una cazadora de motorista de cuero y tener el pelo engrasado y peinado hacia atrás y otra cosa era grabarse en el cuerpo una imagen que declarara permanentemente hasta la muerte las creencias, pertenencia o actitud antisistema. Para tatuarse se necesitaba otro nivel de compromiso o implicación. También se puso de moda, sobre todo entre los “chicos malos”, llevar tattoos, aunque seguía existiendo un estigma negativo en torno a los tatuajes y lo más probable es que se les etiquetaran como delincuentes o matones (ver parte 1). El estilo o tendencia de tatuaje más popular en los años 50 fue el náutico y a lo largo de la década aumentó la popularidad de los tatuajes en el pecho.

Además del estilo de tatuajes old school, hay otros muchos estilos de tatuajes en la actualidad, como son: new school, neotradicional, realismo, dotwork (puntillismo), ornamental, geométrico, tribal, celta, gótico, polinesio, tahitiano, japonés, mandalas, fantasía, frases, etc.

Una lista de estudios de tatuaje en España: Pinchar

Algunos tatuadores viajan por las ciudades y tatúan algunos días en algún estudio, por lo que se puede pedir cita cuando pase por tu ciudad o cerca de ella.

También hay convenciones anuales del mundo del tatuaje en España, en ciudades como Madrid, Granada, Barcelona… Pinchar

 

 

Acceso a parte 1

 

Tatuajes. Parte 1/2

En la actualidad, llevar tatuajes en el cuerpo se ha convertido en algo normal y habitual, han proliferado muchos estudios de tattoos en los últimos años.

Sin embargo, esto no ha sido siempre así, tal y como lo conocemos hoy en día.

Antes y durante la II Guerra Mundial fue un método de protección o identificación en Estados Unidos. Por ejemplo, en 1935 los padres norteamericanos preocupados empezaron a tatuar a sus hijos después del secuestro y asesinato del bebé de 20 meses del famoso aviador Charles Lindbergh. También, los hombres y mujeres se tatuaban el número de la Seguridad Social en el cuerpo en 1936. El Secretario de Defensa sugirió en 1955 que la población se tatuara el tipo de grupo sanguíneo en caso de un ataque militar contra Estados Unidos.

En general, los tatuajes como hobby fueron vistos como un gran tabú, especialmente después de la II Guerra Mundial. Eran comúnmente asociados a bandas, moteros y criminales. En la película en blanco y negro de 1946 “El Sueño Eterno”, Humphrey Bogart hace una broma de que él tiene un tatuaje cruzando su pecho de una chica balinesa bailando, claramente burlándose de una dama de clase alta, Lauren Bacall, de que él podría ser un hombre peligroso y de mal gusto.

A causa de este prejuicio, muchos grupos rebeldes, probablemente también los primeros seguidores del movimiento del rock’n’roll, se tatuaban como una manera de ir en contra de los valores culturales de la época. Igualmente, los soldados que regresaron de la guerra se tatuaban. Los salones de tatuajes se volvieron populares y el mundo underground vio el establecimiento de cierta cultura del tatuaje, que tuvo una amplia propagación entre algunos grupos, pero era evitada por la población en general.

Se podría decir que los tatuajes fueron vistos como tabú durante los años 50, comúnmente asociados al crimen, a los rebeldes y al mundo underground.

Hoy en día en Japón, los tatuajes se asocian a la mafia yakuza. Existen carteles en los balnearios, gimnasios o playas de aquel país que dicen ”Prohibido tatuajes”. Si una persona lleva algún tatuaje se le prohíbe el paso, a no ser que se los cubra. Los tatuadores nipones se están movilizando para que no se asocien los tatuajes con la yakuza.

En Occidente, a día de hoy, el llevar tatuajes como hobby puede ser una forma de expresión, una forma de rebeldía, una forma de adornar el cuerpo, una manera de marcar lo que verdaderamente le importa a uno, etc. Pero también, aún persiste su lado oscuro, en bandas callejeras, cárceles, etc.

Llevar tatuajes es algo opcional, que se puede hacer o no. También hay que considerar que son para toda la vida, y si luego uno se arrepiente o no quiere llevar algún tatuaje puede ser un calvario. Aunque existen métodos eficaces para borrarse los tatuajes, como el láser en varias sesiones, pero sufriendo bastante y siendo más caro. Sin embargo, en una prueba que hicieron en personas mayores de 80 años que llevaban tatuajes, tras quitarse la ropa, los lucían orgullosamente y sin ningún tipo de arrepentimiento con esas edades.

 

 


 

Existe la opción de tatuar los zapatos, botines y botas, todos ellos de cuero liso, sobre todo en tonos tostados (tan), aunque también en otros tonos medios o en color blanco. Los tatuajes del calzado pueden ir a juego con los que se tengan en zonas visibles, como las manos, antebrazos, cuello… Llevar el calzado a un estudio de tatuaje con un diseño o elegirlo allí.

 

 

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Hábitos de vida y obesidad en la década de 1950 y en la actualidad

Este artículo intenta ser una reflexión sobre la relación que hay entre los hábitos de vida y la obesidad, comparando los años 50 con la actualidad.

 

En la década de 1950 las personas eran significativamente más delgadas que en la actualidad, a pesar de ser mucho menos conscientes de la dieta y de lo que comían.

¿Por qué en una época en que la gente no se preocupaba por lo que comía y los púdines dulces de alto contenido en grasas saturadas eran habituales después de una cena (en Reino Unido y Estados Unidos) la población se las apañaba para llevar un estilo de vida mucho más saludable?

En los años 50 en Reino Unido sólo el 15% de los hogares tenían frigorífico, lo que significaba que en vez de abastecerse de productos perecederos, como hoy en día donde se puede hacer un bocadillo a cualquier hora, las familias compraban todos los días los ingredientes que luego se convertían en comidas. Picar entre las tres comidas diarias programadas sencillamente no sucedía.

Únicamente el 15% de la población poseía un automóvil, en comparación del casi el 80% de la actualidad, por lo que andar y utilizar el transporte público era lo habitual, lo que requería gastar energía para llegar a la parada. Alternativamente caminar, o ir en bicicleta, era una forma popular y barata de transporte, y se quemaban más calorías que subirse a un coche y conducir. Además había que ir a diario a las carnicerías, pescaderías, panaderías, ferreterías… y volver con bolsas pesadas, ya sea andando, en bici o en transporte público. Los supermercados, donde hay de todo, todavía estaban en sus inicios. Además, el número de bolsas que una persona puede llevar es menor de lo que puede cargar el maletero de un coche, lo que significaba viajes más frecuentes durante la semana.

Hoy en día nos montamos en un coche y podemos encontrar de todo bajo un mismo techo en un supermercado, hipermercado o centro comercial y tenemos la compra para una semana o varios días. O incluso podemos hacer la compra por internet sin movernos de una silla y que nos la traigan a casa.

En la actualidad damos por sentado que podemos echar la ropa sucia a la lavadora y que salga limpia, pero esto no era así de sencillo en la década de 1950. El 33% de las familias poseían una lavadora en Reino Unido, lo que significaba que la mayoría tenía que limpiar su ropa a mano, a menudo con una tabla de lavar, siendo un trabajo manual y que además llevaba más tiempo por cada prenda que en una lavadora. Las escurridoras de manivelas eran comunes para eliminar el agua de la ropa, una actividad bastante intensa, por lo que el gasto calórico de sólo lavar la ropa dos o tres veces a la semana era mucho mayor que el de simplemente cargar una lavadora. Hay que añadir la limpieza general. Pensemos en el esfuerzo que se requiere para fregar los suelos poniéndose de rodillas o limpiar las alfombras con un cepillo.

Entre 1950 y 1955 en Reino Unido sólo había un canal de televisión y en 1955 se introdujeron dos canales más y todos ellos transmitían a unas horas específicas durante el día, por la noche no había emisión. Sobra decir que no existía el mando a distancia, había que levantarse para cambiar de canal.

En Reino Unido el peso promedio de una mujer en 1954 era de 61,7 kg., tenía una cintura media de 68,6 cm. y consumía algo más de 1800 calorías al día. Mientras que 60 años después, en 2014, el peso promedio era de 64,9 kg., una cintura media de 86,4 cm. y consumía 2200 calorías. A día de hoy parece ser que la tendencia no ha cambiado. 

Las mujeres consumían en los años 50 una dieta rica en proteínas. Una mujer típica en Reino Unido desayunaba tostadas y mantequilla con un huevo cocido (220 calorías) o tocino y huevos (180 calorías). El almuerzo consistía en un sándwich de carne en conserva con mantequilla bastante parco (430) y una rebanada de bizcocho Victoria casero (175). La cena promedio estaba compuesta por estofado de ternera, patatas hervidas, colinabo y repollo, luego frutas en lata y de postre natillas (1000).

 

En España en los años 50 no había lavadoras. Para lavar la ropa se usaba una tabla de lavar en la pila de la cocina o en un barreño, por lo que había que frotar. En los pueblos había que ir a las orillas de los ríos o al lavadero del pueblo, con lo que hay que añadir la carga de la ropa hasta la casa. Algunas personas de la clase pudiente poseían unas especies de lavadoras manuales con unas aspas, que funcionaban por medio de una manivela, que la movía la criada. No había frigoríficos, se compraba comida para el mismo día, por lo que había que ir a la compra a diario y se podía dejar en fresqueras. Sólo unos pocos (los más privilegiados) tenían coche, la mayoría de la gente se desplazaba andando, en bicicleta, en transporte público y algunos en moto. En España sólo había un canal de televisión, iniciándose en 1956, y los televisores los compraban la clase pudiente, o bien se ponían en algunos bares, cobrando al entrar para ver los toros.

 

Con la falta de otras tecnologías la gente era mucho más autosuficiente para entretenerse en Reino Unido, y esto significaba, a menos que se estuviera leyendo un libro, levantarse y simplemente hacer algo: los chavales iban a jugar a la calle (al balón, a la comba…), se iba a cuidar las verduras del jardín o se echaba un viaje a la parcela o huerto (los que tuvieran). Por lo general, se gastaban más calorías al entretenerse en aquella época. Hoy en día es impactante la cantidad de estimulación externa que absorbemos con los móviles, tabletas, videojuegos, series de televisión… lo que hace que nos convirtamos en personas sedentarias.

En los años 50 el trabajo se basaba en una mano de obra más intensa. Hoy en día máquinas y robots hacen tareas que anteriormente se hacían a mano, además de hacerlo con mayor velocidad y precisión, como soldar los chasis de los coches en una fábrica de automóviles o en trabajos tradicionales de carpintería, panificadoras, etc., o reemplazando operadoras de centralita por máquinas. La introducción de la tecnología para hacer nuestras vidas más fáciles, cómodas y placenteras ha sido a costa de hacer menos trabajos y actividades físicas. Pero, en realidad, la comodidad está sobrevalorada. También se habla que después del año 1942 apareció el «gen de la obesidad».

Si por un lado se ingieren muchas calorías de los alimentos ricos en grasas saturadas y carbohidratos malos, y por otro lado se elimina la necesidad de gastar energía por un estilo de vida sedentario, no es de extrañar que buena parte de la sociedad padezca de obesidad en la actualidad. Aunque algunos intentan hacer dieta y consumir menos calorías luego gastan menos energía, por lo que el resultado final es parecido. La idea de realizar tareas manuales parece anticuada, pero estas tareas hacen quemar las calorías. El cuerpo humano está diseñado para hacer ejercicio, y la carencia de éste, ya sea por el sedentarismo u otras causas, hace que enferme el cuerpo. El baile es ejercicio, por lo que bailar jive, bop, stroll… es una forma sana y divertida de quemar calorías, además de producir endorfinas, una molécula de la  felicidad. La solución es encontrar un equilibrio saludable entre las calorías que se ingieren y las que se queman. 

 

En los años 50 las personas podían comer más, pero quemaban más calorías y sencillamente por eso estaban más delgadas que en la actualidad.

 

Efectos de guitarra eléctrica en los años 50

En la década de 1950 los efectos de guitarra eléctrica fueron más bien escasos. Muchos de los sonidos o efectos de guitarra que asociamos a la década de 1950 provenían de las técnicas de grabación de estudio, o bien, se incorporaron a los amplificadores. Los sonidos de guitarra rockabilly y rock and roll se pueden resumir básicamente en un término clave: slapback echo. Este efecto lo creó y utilizó generosamente el productor, ingeniero de sonido y locutor Sam Phillips en los años 50 durante las sesiones de grabación en el Sun Studio de la discográfica Sun Records, en Memphis, para agregar profundidad y más realismo a una grabación. El slapback echo va genial para la guitarra eléctrica. El overdrive no era un pedal como tal, sino que se conseguía por medio de subir el volumen del amplificador de válvulas. Otro efecto fue el trémolo, ya sea en una unidad externa o incorporado en los amplificadores. La reverberación estuvo ausente entre los guitarristas de la década de 1950, porque se añadía en los estudios de grabación. Aunque parezca sorprendente, hay que resaltar que pocos guitarristas de la década de 1950 disponían del efecto slapback echo en las actuaciones en vivo (sólo se construyeron 68 amplificadores con este efecto), y ninguno disponía de la reverb, porque eran efectos de estudio. Puede que fuera algo chocante entre los seguidores que iban a los conciertos a ver a sus artistas favoritos ese cambio de sonido respecto a lo que oían en los discos.

 

El slapback echo. El efecto de sonido slapback echo (eco de vuelta de la percutida) lo creó y usó Sam Phillips para las grabaciones de Elvis Presley utilizando dos grabadoras Ampex 350 de cinta magnética. Era un eco mono con un retardo de 134 a 137 milisegundos, aunque también hay opiniones que dicen que está entre 75 y 250 ms. y con poca o ninguna repetición. Si este efecto se hubiera creado en estéreo, habría sido diferente, con otros resultados. Cuando más tarde, en noviembre de 1955, Elvis se pasó a la discográfica RCA VICTOR, simularon este efecto usando un altavoz en un extremo de un pasillo y un micrófono en el otro extremo en vez de usar un eco de cinta, mostrando retardos algo más cortos y menos pronunciados, en concreto de 82 ms. También hubo otro tipo de efecto de eco en los estudios RCA VICTOR de Hollywood, el retardo era de 111 ms. Para leer un informe técnico completo de este tema Pinchar (ver archivo pdf). El inventor y guitarrista Les Paul también descubrió el efecto del eco. La discográfica RCA consiguió dar con el efecto slapback echo de la Sun Records y corrigió las canciones de Elvis al lanzarlas al mercado en formato CD.

 

Por otro lado, al ingeniero Ray Butts se le ocurrió que a los guitarristas también les gustaría tener este efecto en el escenario y diseñó en 1953 un amplificador con este efecto incorporado, el amplificador EchoSonic (foto de arriba). El amplificador EchoSonic era el único dispositivo de producción comercial que tuvo el efecto slapback echo hasta 1960. Butts utilizó un amplificador Gibson de válvulas de 15 vatios al que incorporó un sistema de cinta magnética movido por un motor eléctrico produciendo un efecto de eco en el sonido. Chet Atkins adquirió un EchoSonic, con el cual grabó gran parte de su música. Scotty Moore oyó las canciones de Atkins por la radio y se dio cuenta del sonido. Aunque en aquellos años Moore trabajaba para Sam Phillips y el estudio Sun tenía este efecto, encargó un EchoSonic a Ray Butts para emular el sonido de Chet Atkins. Scotty Moore lo usó desde 1955, con la canción «Mystery Train» de Elvis Presley, hasta 1968. Para saber más del EchoSonic de Scotty Moore Pinchar. También tuvo otro Carl Perkins. Pero Ray Butts sólo construyó 68 amplificadores EchoSonic, y por eso, aunque parezca sorprendente, la mayoría de las actuaciones en vivo en la década de 1950 carecían del efecto slapback echo en la guitarra y en la voz, excepto quienes disponían de estos amplificadores. La marca Ecco-Fonic fue la primera que tuvo el efecto slapback echo en una unidad externa de válvulas, separada del amplificador, en 1959. Fue distribuida por la marca Fender, y estuvo vigente hasta 1963 o poco más, porque fue desplazada por los Echoplex. En 1961 se comercializó la unidad externa a válvulas de efecto de retardo de cinta Echoplex, que era una copia del efecto del amplificador EchoSonic. Fue diseñado por el técnico Mike Battle y a día de hoy se considera un estándar. También se dice que Mike Battle perfeccionó una unidad de este efecto del guitarrista Don Dixon. A la primera versión del Echoplex se le llamó a posteriori EP-1 (al principio sólo Echoplex) y la siguiente versión mejorada EP-2. La unidad EP-2 tuvo una reedición moderna, llamándose The Plex Tube Echo Chamber. En 1962 la patente del Echoplex fue comprada por Market Electronics, manteniendo como consultores a Battle y Dixon, y comercializando este efecto con el distribuidor Maestro, de ahí el nombre Maestro Echoplex. También se puede desconectar el efecto de retardo y conseguir un sonido cálido, rico y con cuerpo gracias a las válvulas que llevaba. A partir de 1970 se les instalaron transistores a los modelos EP-3 y EP-4. En 2019 la marca Echoplex fue adquirida por Jim Dunlop que la utiliza para un pedal digital que emula el sonido de retardo de cinta y para otro pedal de preamplificación.

En el efecto slapback echo es muy interesante (y cara) la unidad Fulltone Tube Tape Echo, nueva, desde Estados Unidos Pinchar. De segunda mano en la web de Reverb Pinchar. Se pueden encontrar alguna unidad original del Echoplex Maestro en la web de Reverb Pinchar. La unidad Roland RE-201 Space Echo con cinta magnética y que existió de 1974 a 1990, está de segunda mano en la web de Reverb Pinchar. El Roland RE-301 Chorus Echo (1977), más caro y con chorus (para emular la impureza de la frecuencia de un eco de cinta) de segunda mano en la web de Reverb Pinchar. También se vende nueva, la simulación de la unidad Roland RE-201 en un doble pedal, el Boss RE-20 Space Echo Pinchar. La marca Boss pertenece a Roland, ambas son japonesas. Unidades de eco de cinta en la marca australiana Echo Fix, también tienen recambios para los Echoplex, en la web de Thomann Pinchar. El WEM Watkins Copicat Echo, en un maletín, con cinta magnética, de segunda mano en la web de Reverb Pinchar. El equipo Binson Echorec era la unidad de eco de alta gama de la época, también está de segunda mano, pero a unos precios muy altos Pinchar. Diversas unidades de eco de cinta de los años 60 en la web de Reverb Pinchar. El T-Rex Replicator era un pedal con una especie de cinta de cassette, ya descatalogado Pinchar. Pedal nuevo que emula fielmente el eco de cinta con muchos ajustes, el Strymon El Capistan Pinchar. En la marca Carl Martin hay dos pedales muy interesantes: el Echotone Pinchar y el Red Repeat Pinchar. El pedal digital Jim Dunlop Echoplex, que emula el Echoplex EP-3 Pinchar. También es interesante este pedal analógico, el Boss DM-2W (Waza Craft) Pinchar. El pedal de delay digital Boss DD-3T Pinchar. Pedales de delay y echo de todas las marcas en la web de Thomann Pinchar.

Para los ajustes de este efecto hay diferentes versiones, como poner un tiempo aproximado de 90 milisegundos, de una sola repetición y con un nivel de efecto alto. En el Sun Studio estaba de 134 a 137 ms. También se dice que se ajusta entre 100 y 200 ms, de 3 a 5 repeticiones y con un nivel del 40%. Se puede apoyar la mano derecha (en diestros) en las cuerdas, cerca del puente de la guitarra (palm muting). En el slapback echo, o el delay, no es recomendable añadir el efecto de la reverberación, porque resulta muy recargado o «turbio» el sonido. Además de esto, la reverb no se empezó a usar de forma generalizada hasta principios de los años 60.

 

El overdrive no era un pedal propiamente dicho en la década de 1950. Los sonidos más ásperos y crujientes que se escuchaban en el rockabilly y en el rock and roll se producían por amplificación. Con un volumen muy alto en el amplificador de válvulas se conseguía esta clase de sonidos. En realidad, el efecto overdrive es una saturación suave y cálida que simula el efecto producido por el incremento en la señal que produce un amplificador a válvulas. En general, los amplificadores de válvulas de la marca Fender son los que mejor van para música rockabilly, aunque también van bien en otras marcas. Los amplificadores Bassman de Fender se crearon para los bajistas en 1952, para acompañar al bajo Precision, pero también fueron utilizados por otros tipos de músicos. Con el amplificador combo de válvulas Fender ’59 Bassman LTD (Lacquered TweeD) de 45 vatios con 4 altavoces Jensen de 10 pulgadas (foto de abajo) se pueden conseguir esos sonidos crocantes y esas distorsiones ligeras. Sin embargo, un posible inconveniente de este amplificador es que con el cambio de volumen cambia drásticamente el nivel de distorsión y esto no resulta práctico para tocar en directo, ya que normalmente se ajusta el volumen del amplificador dependiendo del tamaño y la acústica del local o sala de conciertos. 

 

Para conseguir el sonido del amplificador Fender ’59 Bassman LTD a cualquier volumen, se puede conectar alguno de los siguientes pedales a un amplificador en limpio (mejor de válvulas), como este pedal SansAmp GT2 de Tech21 Pinchar. También el pedal de Boss FBM-1 (ya descatalogado) emula este mítico amplificador Pinchar. El pedal analógico Boss SD-1W consigue el sonido crujiente de los amplificadores de válvulas de los años 50 Pinchar. Otro pedal analógico interesante también puede ser el Boss BD-2W Pinchar. El pedal Jim Dunlop EP-101 Preamp simula el sonido del Echoplex EP-3 sin eco, en un nivel alto se consigue una cálida overdrive Pinchar. También es interesante el pedal de overdrive OKKO FX Diablo Pinchar. El amplificador Fender ’59 Bassman LTD se puede conseguir nuevo (reedición), de 45 vatios y 24 Kg. de peso en las tiendas de Musicopolix.

 

El efecto de trémolo se incluyó en muchos amplificadores de la década de 1950. Se podría decir que el efecto del trémolo es la fluctuación constante del volumen de un sonido. La primera unidad externa compacta para guitarra se construyó en 1946, era el DeArmond 601 (foto de abajo).

 

El primer amplificador con trémolo lo creó la marca Danelectro en el año 1947 (el mismo año que se creó la empresa) y la patente se le otorgó en 1949. Pero la marca de amplificadores Multivox lanzó al mercado en 1947 el modelo Premier 66, que incorporaba el efecto de trémolo, pudiendo ser éste el primer amplificador a la venta con este efecto. Gibson presentó el amplificador GA-50T con trémolo en 1948, y también lo llevaba el modelo Falcon. Multivox y Gibson ganaron la partida a Danelectro. Fender fue más tardía, incluyó el efecto trémolo en sus amplificadores Tremolux (1955) y Vibrolux (1956). Los amplificadores de los años 50 y 60 llevaban circuitos del tipo LFO (en los Brownface de Fender) y otros amplificadores llevaban un trémolo de cambio de fase (en los Magnatone). Para saber más sobre los diferentes tipos de trémolos en los amplificadores de válvulas Pinchar. Muddy Waters utilizó el efecto trémolo en la canción “Flood” en 1953. También Bo Diddley lo usó en la canción de 1955 “Bo Diddley” y Link Ray en la famosa canción de 1958 “Rumble”.

Se vende alguna unidad original del DeArmond 601, pero a un precio elevado, en la web de Reverb Pinchar. Un pedal interesante puede ser el Fulltone CS Supa-Trem2 V2 Tremolo Pinchar, y más pequeño el Fulltone Supa-Trem Jr. Tremolo Pinchar. Un trémolo en la marca Diamond Pinchar. En la marca Supro Pinchar. En Source Audio Pinchar. Un pedal a válvulas de Fender Pinchar. El pedal Boss TR-2 Pinchar. Un pedal algo más asequible en la marca tc electronic Pinchar. Pedales de trémolo de todas las marcas en Thomann Pinchar

 

La reverberación (reverb) es un efecto natural. En la década de 1950 se agregó este efecto a las grabaciones por varios métodos. Uno de estos métodos fue el que utilizó Duane Eddy y que incluyó en algunas canciones de los años 50, como «Rebel Rouser», y que consistía en un gran tanque metálico, o cisterna, con varios miles de litros de agua dentro, a modo de cámara de eco, pero difícilmente transportable a un escenario (foto de abajo). Este tipo de reverb puede ser considerada la primera que fue grabada.

 

Fender lanzó al mercado en 1961 un cabezal a válvulas de reverb de muelles (spring reverb). En 1963 incluyó una reverb dentro de sus amplificadores del tipo Blackface, haciéndose popular su uso en la música surf en los años 60 gracias a estos amplificadores de Fender. Suena diferente un cabezal de reverb a válvulas que una reverb incluida en sus amplificadores. Fender se hizo el líder supremo de la reverberación. La reverb de muelles (spring reverb) se consigue con un tanque metálico (o caja metálica) con dos (o tres) muelles para que el sonido viaje y se produzcan reflejos y vibraciones. De esta manera se replica una sensación de espacio. Otro tipo de reverb es la reverb de placa (plate reverb), que se hizo famosa a finales de los 50 y principios de los 60. Se usaban grandes máquinas de reverberación de una placa metálica en los estudios de grabación. La reverb de placa utiliza un controlador para amplificar un señal en una placa de metal. La guitarra suena realmente bien, con un sonido más suave pero con carácter. Se usó mucho en la música del Spaghetti Western. Otros tipos de reverberación natural para recrear espacios similares a los que se escucharon en las grabaciones de los años 50 son los del tipo room (habitación) y hall (vestíbulo, auditorio). Los guitarristas de la década de 1950 no disponían del efecto de la reverb en las actuaciones en directo, porque era un efecto de estudio 

Cabezal de reverb a válvulas de Fender de los años 60 en la web de Reverb Pinchar. Pedal nuevo de Fender con trémolo y reverb Pinchar. Pedal de reverb en la marca JHS Pedals Pinchar. Reverb de muelles Carl Martin HeadRoom Pinchar. En la marca tc electronic Pinchar. El pedal Boss RV-6 Pinchar. Pedales de reverb de todas las marcas en Thomann Pinchar

 

 

Amplificadores de guitarra eléctrica

Guía para comprar una guitarra eléctrica estilo rockabilly

Guitarras eléctricas asequibles para rockabilly y equipo para iniciarse

Guitarras eléctricas de los años 50

 

Bailes de música rock and roll en la década de 1950. Parte 2/2

Bailar tiene muchos beneficios y virtudes. Bailar es un deporte, por lo que sirve para mantenerse en forma. Si uno no está habituado a hacer deporte, o no está bien de salud, quizás una buena idea sea acudir al médico para pedir consejo o hacerse un chequeo. Bailando se libera estrés y se generan las hormonas de la felicidad, las endorfinas, lo que hace que te sientas joven y alegre. Bailar con la pareja hace aumentar la complicidad entre los dos. En las clases de baile se puede conocer a otras parejas y hacer nuevas amistades. Las personas que acuden solas pueden conocer a otro/a compañero/a de baile y tal vez podría surgir una amistad. Los ya avanzados, o que bailan bien, pueden causar sensación en la pista, lo que ayuda a ligar, sea hombre o mujer. Además se gana en autoestima, al progresar y avanzar, y se ejercita la memoria al aprenderse los pasos. Como se ve, son todo ventajas.

 

Existen varias maneras de aprender a bailar:

– Hay algunas asociaciones o escuelas de baile, que algún día a la semana o al mes, dan una clase gratis, y puedes acudir aunque no sepas nada. Basta con apuntarse, se puede ir en pareja o solo/a. Si luego te gusta, te puedes apuntar a las clases.

– Asistir regularmente a clases de baile, previo pago, ya sea un curso normal o intensivo. Puede ser en una escuela de baile, en una asociación de baile, en una academia, en un centro cívico del ayuntamiento… Hay mucha oferta de bailes generales, pero poca de bailes rockabilly de los años 50, aunque se pueden encontrar en las escuelas de bailes de salón, clases de rock and roll, rock o boogie-woogie. Precios de clases regulares pueden ser de 20€, 35€, 50€… al mes, dependiendo del nivel y horas mensuales.

– Con profesores particulares, que es como mejor se aprende. Los hay desde 15€ hasta 70€ la hora, o así, y muchos se desplazan. Aunque la pega es que no hay muchos especializados en este tipo de bailes. Superprof

– También hay profesores de baile por webcam, para aprender desde casa. Los hay desde 10€ a 50€ la hora, o así, pero hay pocos especializados en bailes de música de los años 50. Superprof

– Aprender a bailar en casa es una buena alternativa si tienes espacio en el salón. Con los vídeos tutoriales en YouTube se puede aprender a bailar. Se necesita un ordenador, o tablet, para ver y oir los pasos y la música. Si puedes conseguir un espejo grande para comprobar los movimientos mucho mejor. O también te puedes grabar en vídeo para luego hacer correcciones. Existen aplicaciones para el móvil, o la tablet, para aprender a bailar, pero son sobre todo para bailes más generales. Un vídeo de la televisión para empezar a aprender a bailar jive: Vídeo. Tutoriales para bailar rock and roll: Vídeo. La web californiana ballroomdancers donde enseñan con vídeos los siguientes tipos de baile (los pasos más avanzados son de pago):    jive     East Coast swing     West Coast swing

– En los grandes festivales, como el Rockin’ Race Jamboree, el Screamin’ o el High Rockabilly existen pistas de baile con música pinchada por deejays, donde se puede practicar el baile con lo que uno haya aprendido o incluso se pueden imitar los pasos de quien ya baile bien. También se puede bailar en la actuación de un grupo (mejor en algún lugar que no moleste a los demás) o entre cambio de grupo y grupo con la música de los deejays. En algunos festivales a veces dan clases gratis de jive, jitterbug… Vídeo

 

 


 

Un DVD para aprender a bailar jive (en inglés) Amazon

Otro DVD de jive en inglés e italiano (desde Alemania) Amazon

DVD Modern Jive, desde Gran Bretaña Amazon

DVD para aprender a bailar jitterbug Amazon

Un libro para aprender a bailar jitterbug (en inglés), edición de 1984 Amazon

Un libro que habla extensamente sobre los bailes del rock and roll (en inglés) es “Rock’n’Roll Dances of the 1950’s” de Lisa Jo Sagolla Amazon

 

Para bailar se puede hacer con casi cualquier tipo de calzado. Si son cómodos será mejor. Pero si se va a bailar de manera constante, lo ideal es hacerlo con unos zapatos adecuados y especiales para ello. En la década de 1950 se llevaban tanto para hombres, mujeres y adolescentes, unos zapatos bajos estilo Oxford (saddle shoes), los zapatos de banda lateral o de silla de montar, que sirven para bailar. Son blancos con una banda central en color negro o marrón. Las suelas suelen ser de color marrón y a veces rojas. En Etsy

– Zapatos especiales para baile en dos tiendas británicas:

Para hombres van bien los zapatos estilo Oxford y Derby:     Terrier     Stand Out

En mujeres, las sandalias de tacón son adecuadas para bailar, y para practicar son apropiados los zapatos de tacón bajo:     Terrier     Stand Out

– Zapatos de baile en Move Dance:

Hombre     Mujer

Para saber más sobre los zapatos Pinchar

 

Una aplicación muy interesante para el móvil para buscar eventos de baile es MapDance. Una vez instalada hay que ir a Filters, para elegir el tipo de baile y la fecha, y luego a Search, para buscar la ciudad. En tipos de baile hay rock’n’roll, modern jive, jitterbug, boogie, Westcoast swing, Eastcoast swing, linedance… En List, aparece el listado de todos los eventos.

 

Acceso a parte 1

 

 

Bailes de música rock and roll en la década de 1950. Parte 1/2

Hay diferentes interpretaciones de los tipos de bailes para música rock and roll, rockabilly, boogie-woogie, swing… que existieron en la década de 1950, dependiendo de las zonas geográficas de Estados Unidos y Europa, de las comunidades y de las muchas mezclas que se hicieron de todos ellos, por lo que no es fácil dar una versión objetiva. Este post intenta ser una introducción, o aproximación, al mundo del baile de la década de 1950.

 

Campeonato de jive en el salón de baile Haringey. Londres, 1956.

 

En la actualidad, en la escena rockabilly, los bailes de la década de 1950 que más se suelen ver bailar podrían ser el jive, el bop y el stroll

El jive, tiene raíces americanas, pero se considera que surgió en Gran Bretaña, como una versión británica “domesticada” del jitterbug y del East Coast swing norteamericanos. Aunque también hay quien dice que es originario de Estados Unidos y que es una variación del jitterbug. El jive es conocido por ser rápido y divertido. Es quizás el baile más bailado dentro de la comunidad rockabilly en todo el mundo. Vídeo. Instrucciones para aprender a bailarlo (en inglés) en lovetoknow Mucha información del jive (en inglés) en streetswing

Bop. Proviene del jitterbug y del East Coast swing. El término bop viene de be-bop, aquellas canciones jazzy de los 40, pero no se baila al ritmo de be-bop, sino mucho más rápido. El bop usaba muchos de los movimientos del swing. Los componentes de la pareja de baile se mueven uno alrededor del otro y casi sin tocarse. El bop es un baile despreocupado, como un charleston nervioso. Con movimientos y un estilo de baile independiente también animó a los bailarines a bailar solos. Los clubs de baile ingleses estaban, y están, llenos de gente bailando el bop. Vídeo  En streetswing

El stroll. Es un baile en línea coreografiado de canciones de tempo medio, donde la mayoría de los participantes son mujeres. Aunque originalmente se formaban dos filas, una de hombres enfrente de otra de mujeres, y pasaba la pareja del final bailando por el medio de las dos filas, recorriendo la distancia de la fila para colocarse al principio. Vídeo. En los grandes festivales de rockabilly, entre cambio de grupo y grupo del escenario principal, o en la pista de baile de los deejays, a veces se baila el stroll Vídeo. Hay quien dice que el rockabilly stroll, también llamado sex kitten stroll, es un baile sólo de mujeres, que está hecho para que se luzcan. Luego los hombres saldrían a bailar con ellas el jive Vídeo. Aprender el stroll en lovetoknow

Para música rock and roll se usaron varias formas del baile del swing para bailarlo, como el jive, el jitterbug, el East Coast swing y el West Coast swing.

El jitterbug, es un nombre que fue usado para referirse a diferentes tipos de bailes de swing y para algunos bailarines de swing que hicieron furor en la era del swing. Se originó en 1934. Vídeo Aprenderlo en lovetoknow. Información en streetswing.

En Alemania se le llamó baile rock and roll al baile de la música rock and roll en la década de 1950, siendo este baile similar al jive, pero este último está asociado más a salas de baile y el rock and roll alemán es un baile más libre, incluyendo acrobacias. Rock and roll (europeo) Vídeo Información en streetswing

El baile boogie-woogie (o jump swing), con música boogie-woogie, incluye pasos de swing a gran velocidad con tiempos rápidos. Jerry Lee Lewis y Elvis Presley hicieron sus versiones de canciones boogie-woogie. Vídeo Información en streetswing.

El bunny hop (salto del conejo) era un baile social de primeros de los 50 que se bailaba con varias personas en una fila de conga. Vídeo

El Madison line dance es otro baile social, fue popular a finales de los 50 y principios de los 60. Los bailarines se posicionan en una línea de baile y siguen los movimientos de la canción. En la película del año 1988 “Hairspray” aparece este baile. Vídeo Es habitual en los ambientes country.

 

En películas de los años 50, como “Rock Around The Clock”; “Al Ritmo Loco del Rock and Roll” (Shake, Rattle and Rock!); y “Una Rubia en la Cumbre” (The Girl Can’t Help It), en estas tres películas del año 1956, aparecen números musicales de Bill Haley and His Comets, The Platters, Fats Domino, Little Richard, Gene Vincent, Eddie Cochran… en las que se ve bailar un estilo de baile particular, el smooth style Lindy hop, o también llamado Hollywood style Lindy hop, aunque hay quien dice que este baile es el jitterbug. El responsable de este baile en estas películas fue el bailarín e instructor Dean Collins, que coreografió a bailarines profesionales en las películas de Hollywood de aquella década. Más películas influenciadas por las coreografías de Dean Collins son: “Running Wild” de 1955, “Bop Girl Goes Calypso” de 1957, “Carnival Rock” de 1957, “Untamed Youth” de 1957, “Hot Rod Gang” de 1958, “Daddy-O” de 1958, “Attack of the Fifty Foot Woman” de 1958, “Riot in Juvenile Prison” de 1959 y “Jukebox Rhythm” de 1959. Dean Collins trabajó en más de treinta películas y actuó en directo en televisión. Vídeo

 

Por otro lado, en una investigación que se hizo en Estados Unidos con entrevistas a personas mayores que en su juventud vivieron en la década de 1950, se recoge que se bailaban los siguientes tipos de bailes: el chalypso, el strand, el walk, el slop, el circle dance, el chicken, el Madison… además del jive, bop y stroll. No estaría nada mal revisar estos bailes.

 

Una web (en inglés) muy completa con un listado de todos los bailes del mundo, ordenados alfabéticamente. Hay que elegir una letra y luego el baile streetswing

 

Acceso a parte 2