Los amplificadores de guitarra eléctrica se pueden encontrar en dos configuraciones: una es en forma de combo, y la otra en forma de cabezal más pantalla (o bafle). En un amplificador combo va todo junto en un mueble, el amplificador en sí y el altavoz o altavoces. En la otra configuración va por separado, por un lado la parte electrónica en un cabezal y por otro lado los altavoces en una pantalla o bafle, colocándose el cabezal encima de la pantalla. En la década de 1950 sólo existían amplificadores del tipo combo de válvulas.
Los amplificadores de guitarra eléctrica suelen llevar un preamplificador y un amplificador, también llamados previo y etapa de potencia, respectivamente. La señal de la guitarra es muy débil (de milivoltios), la cual entra en el previo y es aumentada un poco. Además se puede modificar gracias a los controles del panel, con los potenciómetros de los graves, medios, agudos, etc. A continuación la señal entra en la etapa de potencia, lo que hace aumentar la amplitud de la señal hasta provocar que el altavoz produzca sonido.
Los amplificadores sencillos suelen tener un canal y una entrada de jack para conectar la guitarra. Pero también hay amplificadores que pueden tener dos (o más) canales, además de varias entradas del tipo jack.
Hay modelos de marcas de altavoces que tienen su propio sonido, y una de las razones por la que algunos eligen un amplificador es por el sonido que dan esos altavoces. Aunque también se puede emular el sonido de los altavoces clásicos con un ecualizador que soporte la señal amplificada y con salida a los altavoces que tenemos.
La forma de amplificar el sonido se puede hacer por medio de válvulas o por transistores. En los años 50 sólo existían las válvulas, además de esto, las válvulas dan un mejor sonido, con sonidos más cálidos, ricos y con cuerpo que los que pueden dar los transistores. Sin embargo, los inconvenientes de los amplificadores de válvulas son varios: tienen un mantenimiento por el cambio de válvulas, son más caros, se calientan más y son más pesados.
Para practicar con la guitarra en casa es recomendable usar un amplificador de válvulas que no tenga mucha potencia, entre 1 y 5 vatios, aunque lo ideal es de 1 ó 2 vatios, o incluso menos de 1 vatio, para sacar la máxima tonalidad posible con muy poco volumen. Cuanto menos potencia tenga un amplificador más fácil será conseguir ese tono especial de la válvula con poco volumen. También hay algunos amplificadores de válvulas de 5 W que tienen un atenuador integrado y se puede reducir la potencia a 1 W y 0,1 W. Por otra parte pueden ser más económicos y versátiles para practicar en casa un amplificador de transistores con DSP, llamado amplificador de modelado, y que emula el sonido de amplificadores históricos, mejor de hasta 30 vatios y con salida para auriculares. Para ensayos y actuaciones son más adecuados amplificadores de válvulas de mediana y alta potencia, la suficiente para llegar al volumen acústico de la batería, aunque también se puede «microfonear» un amplificador de poca potencia. Con 15 vatios y altavoz de 12 pulgadas es suficiente para ensayos y para actuaciones en pequeñas salas de conciertos o en un bar. En general, cuantos más vatios tenga el ampli mayor será el rango de sonido limpio antes de que se empiece a saturar o distorsionar, pero también habrá mas kilos para transportar. Los amplificadores de válvulas necesitan estar a cierta potencia para que suenen bien. Para practicar en casa con amplificadores de gran potencia, sobre todo de cabezal y pantalla, se usan unos aparatos llamados atenuadores, que son unos aparatos que se conectan entre el amplificador y el bafle, y lo que hacen es que el amplificador trabaje con buena potencia, pero el atenuador la reduce, llegando a los altavoces un menor volumen. Para volúmenes bajos es recomendable resaltar los graves para que se oiga mejor el sonido.
Con un amplificador de válvulas a un volumen muy alto se produce una «distorsión agradable» al oído, en cambio, los amplificadores de transistores a volúmenes altos suelen producir una «distorsión fea”. Pero para llegar a estas distorsiones agradables tienen que «sufrir» los oídos, y a mediados de los años 70 se inventó el volumen master, que lo que hace es que con el mando de volumen normal en un nivel alto se produzca la distorsión que buscamos, y luego, con el mando de volumen master, se regula para que no suene tan fuerte el sonido.
Para encender un amplificador de válvulas suele haber dos selectores, Standby y Power. Con el primer selector fijado en el lado Standby (sin sonido) se mueve el otro selector de Power a On, esperar uno o dos minutos a que se calienten las válvulas, aunque también hay quienes esperan 10 minutos, y luego poner el selector de Standby en On, ahora ya se puede tocar la guitarra. Para apagar, poner el selector de Standby en Standby, esperar unos minutos a que se enfríen las válvulas, hay quienes esperan de 20 a 30 minutos, y luego el otro selector moverlo de On a Power, ahora ya estaría apagado del todo. Aunque, como sostiene un reputado experto, también hay otra opción, o técnica, para apagarlo, que sería poner el volumen al 0 y después cambiar el selector de encendido a apagado, es decir, mover de On a Power, sin tocar el selector de Standby. En realidad, según dice este experto, los amplificadores de válvulas no son tan delicados como se pueda creer. El selector del Standby no hace falta, según dice, esto viene de cuando en el pasado las radios de válvulas, u otros sistemas, tenían que estar encendidas las 24 horas del día y al mover el selector al lado de Standby se quedaban las válvulas con un voltaje de mantenimiento. Pero hoy en día ya no es realmente necesario, porque al apagar el amplificador los condensadores se descargan y listo. En cambio, en algunos amplificadores con el selector del Standby en Standby y luego al apagarlo con el Power algunos condensadores se quedan cargados, lo cual no es bueno para los condensadores. Así, de esta manera, la próxima vez que encendamos el amplificador al estar el volumen en 0 no pegará el “golpe” de los altavoces en los oídos, lo cual sí es perjudicial. Por otra parte también se dice que para que perdure más las válvulas no hay que desconectar el jack de la guitarra sin tener puesto antes el selector en Standby, o bien, según la técnica comentada anteriormente, poner el volumen al 0 y desconectar. Mejor leer el manual de instrucciones para salir de dudas.
Las válvulas de los amplificadores tienen una durabilidad limitada y hay que cambiarlas de vez en cuando (años). Las del preamplificador aguantan más tiempo que las de la etapa de potencia. Para el cambio de las válvulas depende de muchos factores, como las horas encendidas, el nivel de potencia usado o las vibraciones que tienen que absorber. Para que haya una mayor duración de las válvulas hay que respetar el tiempo de calentamiento y enfriamiento, no mover mucho el amplificador, o si se mueve siempre en frío y con cuidado, evitar golpes al amplificador, etc. Dependiendo del tipo de válvula, fabricante y demás factores, una válvula puede durar aproximadamente 1500 horas de funcionamiento, pero esto es solo una estimación. Las válvulas se suelen cambiar cuando empiezan a cascar, cuando el sonido del amplificador no suena como debería, que en general suelen ser varios años. Si una válvula del previo falla, una de dos, o hace mucho ruido el amplificador o deja de funcionar, se sustituye la válvula y listo, y no hay que ajustarlas. O también, si al encender el amplificador aparece un ruido se puede probar a intercambiar las válvulas de posición (del mismo tipo) y puede que disminuya ese ruido.
La etapa de potencia puede llevar una, dos o cuatro válvulas, trabajando por pares, o bien en solitario si es una sola. Hay que comprar válvulas del mismo tipo que trae el amplificador, aunque se puede comprar de otra marca, pero tienen que estar emparejadas por la propia marca de válvulas, si compramos dos o cuatro. Al comprar válvulas nuevas puede haber alguna que no funcione, pero esto no se puede evitar, porque ha podido salir bien de la fábrica y luego se rompe. En realidad, lo menos fiable de un amplificador de válvulas son… las válvulas.
Hay varias clases de amplificadores de válvulas, que se clasifican por la forma de trabajar las válvulas. Pueden ser amplificadores de clase A, A/B, B, C… El tipo de salida puede ser single ended (clase A) o push-pull. Los amplificadores de clase A pueden llevar dos válvulas en paralelo, en vez de llevar sólo una. Los que más se suelen usar son los de clase A y A/B.
Cuando se cambian las válvulas viejas por las válvulas nuevas en los amplificadores de clase A no hay que hacer muchos ajustes, pero no estaría de más que un técnico revise el amplificador por si hubiera que cambiar alguna pieza para que trabaje mejor con las nuevas válvulas y hacer un ajuste de BIAS alguna vez, aunque no es tan necesario como en los de clase A/B. En amplificadores de pequeña o mediana potencia que sean de una sola válvula no necesitan ningún ajuste, porque es auto-BIAS, se ajusta solo, es solo cambiar la válvula y listo. En los amplificadores de clase A/B hay que hacer un ajuste del BIAS obligatoriamente cuando se cambian las válvulas. Un técnico electrónico lo puede hacer, o bien, se puede llevar a una tienda de instrumentos con servicio técnico.
Los pasos para ajustar el BIAS en amplificadores de clase A/B, o de clase A (pero menos común), serían los que vienen a continuación, pero hay que tener mucho cuidado con este tema, porque puede ser peligroso, ya que hay que andar con voltajes altos conectados, de 400 a 500 voltios de tensión continua, pudiendo llegar a ser mortal. Si no se entiende de este tema mejor que lo haga un técnico electrónico.
Se necesita un multímetro, un destornillador de estrella, un destornillador plano fino y dos (o cuatro) válvulas nuevas emparejadas del mismo tipo que las que trae el amplificador. Y además, es muy recomendable tener un BIAS tester, para tener mayor seguridad y evitar posibles calambrazos, que se vende en internet. Un BIAS tester es un dispositivo que consta de uno o dos zócalos (mejor con dos) conectados por uno o dos cables a un mando-selector. Pues bien, con el amplificador apagado se quita el panel trasero con el destornillador de estrella. Hay que asegurarse que los altavoces estén conectados y además bien conectados, si no, se puede romper el transformador de salida. Con el amplificador apagado sacamos dos válvulas viejas de la placa del amplificador e insertamos dos válvulas nuevas en los zócalos del BIAS tester y ahora éstos con las válvulas nuevas los colocamos en la placa del amplificador. El amplificador ahora lo encendemos, primero el Power, se espera el tiempo necesario para que se caliente bien y luego se da al botón de Standby. El multímetro se coloca para medir tensión continua, y se conecta con las bornas roja y negra al mando-selector del BIAS tester. El mando-selector lo colocamos en modo voltios de la placa y nos da el voltaje de la placa, por ejemplo da 486 voltios, lo apuntamos. Ahora hay que calcular el valor al cual lo queremos ajustar, en miliamperios. Los fabricantes recomiendan ajustar sus válvulas entre un 50% y un 70% de su potencia, pero esto es un valor general que depende del tipo de válvula, se puede comprobar las características en unas tablas de la marca de las válvulas en internet. Con un ajuste más bajo del BIAS sonará más “frío” el amplificador y aguantará más tiempo las válvulas y con un ajuste más alto sonará más “cálido” pero aguantarán menos tiempo. Por ejemplo, una válvula 6L6GC tiene una potencia máxima de disipación de 30 vatios y la queremos dejar en un 60%. Entonces el 60% de 30 vatios son 18 vatios. Ahora hay que dividir los vatios que queremos poner entre los voltios que hemos medido para así hallar la intensidad. En este caso sería 18 W dividido entre 486 V y nos da 0,037 amperios, es decir, 37 mA. A continuación cambiamos el selector del BIAS tester para medir voltios en el BIAS, aunque en realidad es intensidad, sin embargo el multímetro hay que dejarlo en tensión continua, porque así está configurado el BIAS tester, y aparecerá en el multímetro la intensidad que hay en la válvula. El siguiente paso es localizar el potenciómetro del BIAS, en Fender es una pieza redonda azul, y con mucho cuidado, porque está encendido el amplificador y puede ser peligroso, se va girando con el destornillador plano fino, a la vez que se va comprobando con el multímetro, y se ajusta al valor en miliamperios que buscamos, en este ejemplo 37 mA. Como este BIAS tester es de dos válvulas seleccionamos una válvula y da un valor, con el selector cambiamos a la otra válvula y puede que dé otro valor. El potenciómetro del BIAS afecta a todas las válvulas, por lo que hay que buscar un valor intermedio de las dos válvulas usando el selector del BIAS tester a la vez que vamos ajustando el potenciómetro, es decir, se puede dejar una válvula a 36 mA y la otra a 38 mA. Si están las válvulas «matcheadas» o emparejadas, el ajuste será óptimo. Una vez hemos ajustado el BIAS hay que apagar el amplificador, se da al selector de Standby y más tarde al de Power. Entonces se quita de la placa los zócalos del BIAS tester junto con las válvulas, pero pueden estar las válvulas todavía calientes, se espera un poco o se usa un trapo para no quemarnos. Se colocan las válvulas en la placa del amplificador y se atornilla el panel trasero. Trabajo terminado. Esta es una forma de ajustar el BIAS, pero dependiendo del equipo que tengamos puede ser de otra manera.
Hay que añadir que con el paso del tiempo (años) o con muchas horas con las válvulas encendidas, debe reajustarse el BIAS en los amplis de clase A/B, porque han podido derivarse a más frías o más calientes y por lo tanto puede sonar el amplificador de otra manera. Otra cosa que debe formar parte del mantenimiento, además del ajuste del BIAS, es la comprobación de las resistencias de cátodo o de pantalla, porque puede estar rota alguna y no nos enteramos. Han podido romperse cuando una válvula falla o se rompe, entonces salta el fusible y se lleva una resistencia por delante. Para saber más sobre el BIAS Pinchar.
En un concierto o gira es recomendable llevar otro amplificador más pequeño, válvulas de repuesto y fusibles. Cambiar las válvulas a un amplificador antes de un concierto es algo muy arriesgado. Es mejor dejar las que tiene y hacer el cambio después, con su ajuste de BIAS si es de clase A/B, que hacer el cambio antes del concierto y luego se rompa una válvula.
Así es el mundo de los amplificadores de válvulas, pero merece la pena todo este esfuerzo por el sonido que se consigue con ellos.
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