Pantalones vaqueros estilo años 50. Parte 3/4

Consejos

 

Los que tienen costuras selvedge hay que comprarlos más largos de lo normal para hacer luego el dobladillo y se vean las costuras. Si uno tiene la talla de largura (L) de 32 pulgadas, entonces debería elegir una 34”. Y si se quiere aún más largos, pues una 36”. En la década de 1950 sólo se vendían de largura (o pernera) de 36 pulgadas, hasta que llegaron los vaqueros sanforized. Los dobladillos hacerlos de menos de 25 cm.

En los vaqueros crudos (raw denim) hay que elegir una talla más grande de cintura, porque encogerán, y en tallas grandes, W38 y superior, dos tallas más, porque es más tela.

En los pantalones denim sanforizados elegir la talla real, al igual que los vaqueros que lleven elastano. En los vaqueros normales, que son los preencogidos de 100 % de algodón (one wash), elegir la talla real, aunque con los años pueden llegar a encoger. Seguir las recomendaciones de cada marca a la hora de elegir la talla.

Algunos modelos de jeans llevan un pequeño porcentaje de elastano. Estos vaqueros se suelen llamar stretch. Son un poco elásticos y son más cómodos que los de 100 % algodón, porque se estiran un poco al agacharse o doblar las rodillas.

Después de lavarlos, es mejor colgarlos estirados, del revés y sin doblar, con las pinzas por la cintura del pantalón y dejar secar en una zona que dé sombra.

Para planchar, del revés para que no afecte al color, y a temperatura baja, a 2 puntos los de 100% algodón y a 1 punto los que llevan elastano.

Para recuperar la firmeza de la tela se pueden congelar. Ponerlos del revés, meterlos en una bolsa de plástico sin aire y dejarlos 24 horas.

 

 

Cosas que NO hay que hacer

 

Usar blanqueadores o quitamanchas.

Lavarlos en seco (a no ser que lo indique).

Meterlos en una secadora. En todo caso con un programa suave.

Dejarlos mucho tiempo en remojo. Con 30 minutos es más que suficiente.

En algunos modelos indican no usar suavizante en la lavadora.

 

 

Selvedge

 

Selvedge o selvage, en castellano orillo, se refiere a la unión de las costuras de la pierna del pantalón realizada de un trozo de tela denim entero, donde el borde está terminado por una tela blanca y una puntada de otro color, como roja, azul, verde o amarillo, y por esta razón no tienen flecos. Al usar trozos de tela completos se necesita más cantidad de tela denim, por lo que son más caros y son consideradas prendas de calidad prémium. 

 

 

Raw Denim

 

El raw denim o dry denim, es decir, denim crudo o denim seco, o también pantalón de dril, es un pantalón vaquero confeccionado con el color índigo original, que no ha sido tratado ni lavado, son más rígidos y requieren unos cuidados especiales. El desgaste, pliegues y marcas que se hagan serán 100% personal. Si se cuidan bien, pueden durar lustros o décadas. En los vaqueros crudos (no sanforizados) hay que elegir una talla más grande de cintura, porque encogerán, y en tallas grandes, W38 y superior, dos tallas más, porque es más tela. Seguir las recomendaciones de cada marca a la hora de elegir la talla.

También hay que señalar que los vaqueros crudos y sanforized, ambos de altos gramajes (de 16 a 25 onzas), son más incómodos al andar, pudiendo llegar a tener dolencias en las rodillas, por lo que es más recomendable llevarlos puestos en días puntuales.

 

 

Sanforized

 

Sanforized, significa “sanforizado”, aunque en el diccionario de la RAE no existe. Para evitar que los pantalones encojan existe un proceso llamado “sanforización”, que algunas marcas de jeans usan. Consiste en que la tela denim, cuando sale del telar, llega a la máquina de sanforización, y por medio de una serie de rodillos y aplicando calor y humedad, se estira, se encoge y se estabiliza el denim. Por eso los jeans sanforizados son considerados “pre-encogidos”. El encogimiento de unos vaqueros sanforizados se limita a menos de un 3 %, en cambio, el de unos vaqueros no sanforizados (la mayoría) puede llegar a una o dos tallas. Unos vaqueros sanforizados de 12 onzas abrigan menos que unos vaqueros preencogidos o crudos de 12 onzas, por lo que pueden ser más adecuados para entretiempo o algunos días de verano, o si no elegir de mayor gramaje. Algunas marcas ofrecen un “One-Wash” (un lavado), por lo que al estar lavados una vez, encogerán algo menos. El proceso “sanforized” se suele hacer a pantalones vaqueros de gama prémium. Hay marcas que recomiendan lavar en seco en la tintorería a sus vaqueros sanforizados. Marcas de vaqueros sanforizados son Lee 101, Pike Brothers, Edwin, Eat Dust, Tellason… 

Sanford L. Cluett fue el inventor del proceso “Sanfor”, de ahí el nombre, lo patentó en 1930.

 

 

Hilado del tejido y peso

 

Hay que comprobar la técnica del hilado del tejido y el peso de los vaqueros. Muchos denim crudos baratos tejen los hilos entre sí en acabado abierto. En cambio, el hilado en anillos tiene mayor calidad y durabilidad. Su gramaje va de 60 a 210 gr/m2. El algodón Interlock o jersey doble tiene un gramaje mayor, de 210 a 300 gr/m2. Estos dos últimos hilados dan como resultado un denim más fuerte a la vez que suave.

El peso de los vaqueros determina la comodidad al llevarlos y el desgaste. Un denim por debajo de 12 onzas es el más fácil de llevar, el desgaste es menor. De 12 a 16 onzas es un buen punto, algunos dicen que es el ideal. Por encima de 16 onzas requiere un mayor compromiso, son menos cómodos para llevar en el día a día. La marca japonesa Iron Heart fabrica vaqueros de 25 onzas de peso, a un precio de 340 € o más. En los denim de 10 onzas o así con una buena proporción de elastano, no se pueden hacer dobladillos, porque no se sujeta la tela al ser tan ligera.

 

 

Dobladillos

 

Históricamente los jeans se hacían de una sola largura, de 36 pulgadas, porque su fabricación era más práctica de esta manera. Era más sencillo para las fábricas y mejor para los comerciantes.

En vez de tener una amplia gama de combinaciones de largura de pierna y de cintura, sólo cambiaba la cintura. Si no había ningún sastre para arreglárselos, o no podían permitírselo, entonces los mineros, trabajadores del campo o los cowboys que los usaban se enrrollaban los pantalones a la largura correcta. El hacer dobladillos se mantiene como una manera popular y práctica de cambiar la longitud de los vaqueros durante casi 100 años. Los dobladillos fueron iconizados por Marlon Brando en la película “Salvaje” con unos Levi’s 501 y James Dean, más visto con unos Lee 101 Z Riders.

Los denim sanforizados y la moda hicieron los dobladillos redundantes. Los dobladillos se pasaron de moda cuando el denim sanforizado, que no encogía, se convirtió en norma. La gente podía comprar la largura de pernera y estar segura que se quedaría en la longitud correcta. En esta época, los orillos (selvedge) se estaban pasando de moda. Los telares de lanzadera fueron reemplazados por modernos telares, que no autocerraban el borde de la tela. Ya no más veces se podría mostrar la identificación selvedge. Por una década o dos, este denim barato era todo lo que estaba fácilmente disponible. Afortunadamente aquellas épocas oscuras se fueron. Ahora, podemos encontrar otra vez la bonita tela selvedge y orgullosamente ondear la bandera de denim de calidad haciendo un dobladillo a nuestros vaqueros.

La primera cosa que hay que saber es si unos vaqueros son sanforizados o no, aunque si lo son se notará en un precio muy alto. En los denim sanforizados se puede elegir la largura correcta y hacer el dobladillo enseguida. Aunque se recomienda un remojo inicial. Incluso si es denim sanforizado se puede encoger una pizca, y el remojo inicial cuidará de esto. Si son vaqueros no sanforizados (la mayoría) no hay manera de evitar el remojo de los vaqueros entre agua templada para encoger la tela. Hay que confiar en el consejo de la marca. Si ellos venden jeans sin sanforizar deberían saber exactamente cuáles son las propiedades de los jeans que están vendiendo. Esto es esencial para hacer el dobladillo. Imagina unos pantalones vaqueros nuevos no sanforizados con la largura perfecta. Después del primer lavado podrían encoger hasta casi 8 centímetros y uno se vería mal después.

Hay que escoger bien el denim para que vaya bien con el calzado. La elección del calzado puede tener un impacto sobre la longitud del dobladillo de los vaqueros. No es lo mismo llevar unas botas Red Wing que unas zapatillas de lona (sneakers). Evidentemente unos vaqueros con botas tendrá un dobladillo más alto que el dobladillo de unas zapatillas. Cada uno debe elegir la altura que más le guste o mejor le quede.

Cuando llevas puestos los vaqueros con dobladillo día tras día, a éstos les saldrán unos prominentes cantos en la doblez. Sucede muy rápido. Una vez que esto ocurre no serás capaz de cambiar el dobladillo sin revelar la línea que se ha marcado. Por esto es tan importante hacer bien el dobladillo a la primera y de manera correcta. El denim se daña en la doblez cuando se hace un dobladillo.

La doblez dañará el denim porque se abusa de esa zona, se desgastará y rasgará. Esto es inevitable, muchos lo odian. El dobladillo es esencialmente un bolsillo abierto. Éste recogerá una cantidad increíble de suciedad y mugre, por eso hay que limpiarlos con regularidad. El mayor peligro de todo no está en los vaqueros, está en quien los lleva. Los dobladillos pueden recoger cosas. Esto es esencial a tener en cuenta para los motoristas o gente que trabaje con maquinaria pesada. Si es así, hay que preguntarse si no se estaría mejor servido sin llevar dobladillos. Al menos, asegurarse de que estén enrollados con fuerza. No hacer dobleces directas de 25 cm. o más. En los pantalones vaqueros de denim ligero de 10 onzas o así, con una buena proporción de elastano (29% o así), por ejemplo algunos Lee Brooklyn Rinse, no se pueden hacer dobladillos, porque no se sujeta la tela sobre sí misma al ser tan ligera.

 

Hay varios tipos de dobladillos:

– Dobladillo único: es el más sencillo, se dobla una vez. Puede ser una doblez larga (menos de 25 cm) o una doblez normal. En este último caso lo suficiente para que se vea la costura selvedge. Para botas, el dobladillo único es la mejor opción.

– Dobladillo doble: se enrolla dos veces con una doblez más corta que en el anterior. Se pueden mantener los dos dobladillos a la misma altura, o dejar uno algo más corto que el otro, lo que sería un “dobladillo desarreglado”. Hay que tener en cuenta que el dobladillo doble no funcionará bien con un denim de alto gramaje, ya que sería un dobladillo muy grueso, a no ser que esto sea lo que se quiera conseguir.

– Dobladillo estrecho: se enrolla una vez un trozo muy corto (pero viéndose la parte clara interna), y se dobla otras dos veces más o incluso tres veces más. Este tipo de dobladillo queda igual de bien en unos jeans de pierna holgada que en unos de tipo pitillo. Pero sobre todo queda genial con un par de jeans holgados con calzado estrecho.

 

 

Truco

 

Si tus vaqueros de 100% de algodón te están ajustados alrededor de la cintura, que aprietan, o que los has comprado de una talla más pequeña y ya no los puedes devolver, un truco consiste en echar agua tibia con un spray (o una esponja) por toda la tira de la cintura. Dejar abrochados la bragueta y el botón. Luego poner una percha de madera dentro de la cintura, a presión, para que ensanche un poco. Buscar el tamaño de percha apropiado. También se puede cortar un poco los extremos de la percha con una sierra, y lijarla un poco, hasta conseguir la distancia adecuada. Tiene que entrar la percha a presión. Así tienen que estar los pantalones un día entero o hasta que se seque del todo. Si no se han ensanchado lo suficiente, repetir la operación las veces que sean necesarias. También se puede colocar la percha desde el botón hasta la trabilla central trasera. Con este método se pueden ensanchar los vaqueros un centímetro o así. La pega es que cuando los laves o hagas un remojo volverán a su estado original, y hay que repetir este proceso.

 

 

Acceso a parte 2                    Acceso a parte 4