1 de febrero de 2021
En estos tiempos de pandemia se han visto reducidos drásticamente los conciertos, festivales y actuaciones en vivo, para así evitar aglomeraciones de personas e intentar evitar la propagación del coronavirus. Llevamos ya algo más de un año desde el inicio de esta situación, estamos en la tercera ola, y la mayoría nos preguntamos cuándo se va a acabar, para volver a hacer una vida normal y para poder ir, entre otros sitios, a un concierto o festival, y disfrutar de nuestra música sin ningún tipo de impedimento.
Los grupos de música de la escena rockin’ en España (y todos los demás) han visto cómo sus actuaciones se han mermado considerablemente, y por tanto sus ingresos, por lo que han tenido que reinventarse para poder subsistir e intentar no perecer. Lo mejor que se puede hacer en estos momentos para apoyar a nuestros grupos es comprar sus discos y material por internet y acudir a aquellos conciertos que se puedan celebrar.
Algunas salas de conciertos, donde no estén en zona roja, ofrecen actuaciones, pero con restricciones, colocando mesas separadas con sus sillas, por lo que el aforo es limitado y se acaban rápido las entradas. Además hay que llevar mascarilla y puede que se tomen otras medidas. Igualmente, los horarios de los conciertos son por la tarde o al mediodía, a causa del toque de queda. Son actuaciones sobre todo de grupos locales, por el tema de las restricciones de movilidad entre municipios o provincias. Hay que señalar que las salas de conciertos acumulan millones de pérdidas en España, además de bares, toda la hostelería y otros sectores.
En Estados Unidos, un grupo de rock psicodélico realizó dos conciertos con los músicos y asistentes metidos dentro de burbujas gigantes. Los músicos en burbujas individuales y el público en burbujas de hasta tres personas convivientes, con oxígeno para una hora y diez minutos. Quizás podría ser una solución, pero sería un tanto aparatosa y costosa. También se han dado conciertos en autocines al aire libre, con los asistentes dentro del coche y el grupo tocando en un escenario situado debajo de la pantalla. Por cierto, los autocines tuvieron su boom en los años 50.
Está previsto, si no hay retrasos, que desde el mes de junio en adelante se empiece a vacunar a la población en general en España. Según el Ministerio de Sanidad el 70% de la población estará vacunada en verano, aunque quizás sea demasiada optimista esta previsión, siendo una fecha más realista a finales de este año. Si fuera en verano (ojalá), es posible que se empiece a dislumbrar una cierta «normalidad”, pero sin dejar de llevar mascarilla, y puede que se pueda acudir al festival High Rock-A-Billy, aunque sea con alguna restricción, ya que se celebra a primeros de septiembre.
Por otro lado, el Gobierno ha establecido que quienes sean avisados para vacunarse y se nieguen, sus nombres pasarán a un archivo que podrá compartir con el resto de países europeos para que éstos puedan no dejar entrar (o devolverlos) a España. Además, para entrar en algunos países, como Francia o Alemania, se necesita una prueba PCR negativa realizada previamente antes de viajar. También se habla del pasaporte covid.
Hay expertos que dicen que volveremos a la normalidad, a efectos de salud, a finales de 2021 y otros en el año 2022. Y expertos en economía vaticinan que regresaremos a la situación económica prepandémica en España a finales de 2023 ó bien en 2024. De modo que parece ser que esto va para largo y la mascarilla tendremos que seguir llevándola durante mucho tiempo.
Esperemos que en un futuro próximo se vaya solucionado todo poco a poco, podamos volver a hacer una vida normal y se pueda ir a los conciertos y festivales como algo natural y habitual.
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