Una introducción a la decoración de los hogares de Estados Unidos de la década de 1950.
Apariencia general
Los años 50 fueron una época próspera para las familias de clase media en Estados Unidos. Las nuevas familias se instalaban lejos del centro de la ciudad, en los barrios residenciales de la periferia. Había más tiempo para relajarse y disfrutar del ocio. El diseño de interiores era divertido y vibrante.
La característica del diseño en la década de 1950 son los diseños limpios, con una influencia escandinava, el espacio (el cosmos) y las formas inspiradas en la era atómica, también conocida como Mid-Centuy Modern. Este estilo, ahora tradicional en Estados Unidos, sigue siendo popular, pero hoy en día se logra con nuevos materiales.
También fue muy popular el estilo Western, abundando las películas del Oeste y apareciendo héroes de la televisión, como los cantantes-actores Gene Autry y Roy Rogers. Incluso entonces, la decoración de estilo Western solía relegarse a las habitaciones de los niños pequeños y a las salas de juegos familiares.
Colores
En Estados Unidos hubo tres principales tendencias de color en los años 50: pastel, moderno y escandinavo.
En los colores pastel fueron importantes el rosa, el turquesa (azul verdoso), el verde menta, el amarillo pálido y el azul. El color turquesa fue muy popular.
Los colores modernos fueron el amarillo vibrante, azul eléctrico, naranja, rojo, negro y blanco, eran colores limpios y brillantes. El resultado que se buscaba era crear un marcado contraste entre los colores, siendo significativamente popular la combinación entre el rojo, blanco y negro.
Los colores escandinavos eran tonos de marrón, crema, gris y verde. Estaban fuertemente influenciados por la naturaleza y era un esquema de color sofisticado.
Muebles
En los años 50 había desde cómodos muebles tradicionales tapizados hasta muebles escandinavos con maderas claras y líneas limpias, pasando por la era espacial y las formas orgánicas (como una mesa de café con forma de boomerang).
Se prefirieron los armarios de cocina de acero esmaltado de aspecto limpio en blanco con encimeras de formica de colores.
Las sillas de estructura cromada y asiento y respaldo de vinilo se combinaban con mesas de patas cromadas con tapa de formica, resultando modernas y duraderas.

También se llevaron los sillones con reposapiés y sillas de líneas muy limpias, de madera contrachapada moldeada, con formas curvas y cómodas, de estilo Eames.

En Estados Unidos, los propietarios de las casas tenían más tiempo libre (porque ya pasó la guerra) y necesitaban muebles de picnic y de exteriores, así como parrillas y sus accesorios. Los bares en casa también se volvieron importantes.
El color azul fue muy popular en los muebles de cocina en los años 50 y el color rosa en los baños (suelo, baldosas, lavabo, etc.). Había varios tipos de comedores, por ejemplo, de colores pastel con un diseño de estilo atómico. El salón podía ser de estilo escandinavo o bien moderno, con espacio y colorido.

Suelos
Desde su introducción, el linóleo fue considerado como un producto utilitario y económico para los suelos. El linóleo en los años 50 estaba disponible en colores y patrones brillantes y modernos y se usaron en casi toda la casa, sobre todo en las cocinas. Las losetas cuadradas de linóleo se colocaban alternando colores, como blanco y negro o blanco y rojo. El vinilo se popularizó en la década de los años 60. El linóleo y el vinilo no son iguales, están fabricados de diferentes componentes. El linóleo se fabrica de materias primas naturales, es resistente al agua y al tránsito de personas, es hipoalergénico, tiene una gran gama de colores y su color perdura más que el vinilo. El linóleo se limpia con detergentes neutros, no alcalinos, y se usa agua fría para su limpieza. También hay que decir que es algo más difícil de encontrar que el vinilo, es un poco más caro, se daña con objetos punzantes y pesados y no se puede poner directamente sobre cemento. El linóleo se vende en rollos y en losetas.

Por otro lado, la madera noble seguía siendo un material popular en los suelos en los años 50. En las cocinas no se solía poner, porque era más práctico el linóleo. La tendencia dominante era el parquet de tablillas o lamas de roble rojo americano o/y roble blanco americano de 1 ½» (3,81 cm.) de ancho, colocándose en el salón, comedor y dormitorio. Ocasionalmente de 2 ½» (6,35 cm.) de ancho de roble rojo y raramente de arce. También puede haber otras medidas. La mayoría de las casas de los años 50 en Estados Unidos eran de planta baja, pero en las casas que eran de dos alturas se usaba la misma madera noble de la planta baja en la planta superior. La escalera casi siempre de roble rojo.
Aunque las alfombras han sido populares durante años, la moqueta instalada de pared a pared fue algo nuevo y estuvo disponible en una amplia gama de colores y texturas.

Tejidos
Se pusieron de moda diseños de estrellas, rayas, cuadros y lunares. También los gráficos de la era atómica inspirados en el espacio y la ciencia, como planetas, galaxias y el famoso patrón con boomerangs, que se utilizaron en papel pintado, manteles, cortinas y telas para tapizar muebles. No fue extraño colocar papel pintado con un patrón atómico por encima de los muebles de la cocina antes de llegar al techo.

Asimismo fueron muy populares las telas de hule con estampados de frutas, flores y diseños abstractos en manteles, delantales e incluso cortinas.

Los plastificados ahora estaban disponibles para los muebles, manteles y papel de pared, siendo los colores más vibrantes que nunca.
Se llevaba la tela de corteza (barkcloth), que es una tela pesada de algodón denso, suave y ligeramente texturizada que se asemeja a la corteza rugosa de un árbol, con diseños de estampados atómicos, florales, tropicales, escenas Western… y se utilizó para cortinas, tapizar muebles y manteles. Además también se puede usar para hacer cojines, un chaleco, un bolso o una falda.

Accesorios de decoración
Aparecieron motivos de la era atómica en cristalería y telas. Se pusieron de moda los relojes de pared redondos con rayos de sol como radios (sunburst) y relojes de pared de estilo atómico, de formas triangulares o trapezoidales irregulares con las esquinas redondeadas o bien relojes redondos con radios y en cada uno una bola (como un electrón). Eran de metal o madera. En esta época el plástico se utiliza por primera vez como material para accesorios.

En una cocina de los años 50 se podía encontrar electrodomésticos cromados, plásticos de color pastel, paneras y botes de acero inoxidable o esmaltados. Fueron muy populares los coloridos platos y tazones de melamina (un material plástico) y de Melmac (una marca), además de recipientes o envases de Tupperware.
Las lámparas ya no eran sólo para iluminar, sino que se convirtieron en declaraciones de decoración de interiores con formas escultóricas (animales como caniches o gacelas), geométricas y abstractas (de la era atómica). Estas lámparas estaban rematadas con pantallas de papel pergamino de fibra de vidrio o de tela en colores sólidos, estilo atómico o con estampados geométricos.

Los accesorios de cerámica de colores y los azulejos en los baños estaban de moda, especialmente en rosa y otros color pastel.
Nuevas tecnologías
Para facilitar las tareas del hogar para ganar más tiempo libre se generó la producción de numerosos electrodomésticos de encimera para la cocina, como batidoras, licuadoras y cafeteras cromadas y de acero inoxidable.

En cada hogar había una lavadora y una secadora, y quienes podían permitírselo instalaban hornos dobles.

El entretenimiento en el hogar se revolucionó ahora que casi en todos los hogares podían permitirse un televisor y un tocadiscos.











