Se ha hablado mucho en internet del tema del fin de la guitarra eléctrica, con muchos titulares y artículos al respecto, diciendo que se avecinaba la decadencia de la guitarra eléctrica y del rock and roll. Según se ha podido leer en estos artículos las principales marcas de guitarras han bajado sus ventas. Gibson estaba en números rojos y Fender bajó sus ventas. Muchos de estos artículos se basaban en la situación financiera de la mítica marca Gibson y han llegado a la conclusión de que si este fabricante estaba en números rojos era porque la industria de las guitarras llegaba a su fin.
En los años 80 hubo una explosión de grupos musicales por todo el mundo basados en la guitarra eléctrica. Muchos jóvenes querían imitar a sus ídolos guitarristas y por eso se compraban guitarras eléctricas. Sin embargo, hoy en día por desgracia esto ya no sucede, o por lo menos no tanto como antes. Ahora no hay tantos guitarristas famosos vivos en activo a quien imitar. Aunque, curiosamente, la artista americana Taylor Swift toca la guitarra, y muchas adolescentes (o sus padres) han comprado guitarras gracias a ella.
Para crear una canción en la actualidad, ya no es necesario poseer una guitarra eléctrica físicamente. Se puede conseguir su sonido por medio de software con teclados midi, sintetizadoes, samplers… O incluso crear canciones sin guitarra, como en la música electrónica, disco, house, hip-hop, etc.
Pero el tema de Gibson es un caso particular, que ha sucedido por varios factores, como la millonaria inversión fallida de los afinadores G-Force, las compras de Philips y Onkyo para hacer altavoces y auriculares (un fracaso), las inundaciones de la fábrica de 2010, problemas con sus proveedores madereros, imposiciones a sus distribuidores… pero no por un declive de la guitarra eléctrica.
¡Señoras y señores, tengo buenas noticias! En base a datos objetivos de empresas de análisis de mercados y estadísticas de Estados Unidos… la guitarra eléctrica goza de buena salud. Aquí están unos datos muy convincentes de que las ventas aumentan y se ven buenas perspectivas de crecimiento de la guitarra eléctrica y acústica en los próximos años. Este es un resumen de los informes de estas empresas:
La industria de la guitarra eléctrica y acústica ha experimentado un crecimiento sólido durante los cinco años anteriores a 2017 en Estados Unidos. El aumento de los ingresos per cápita de la población ha sostenido la demanda de esta industria. Además como las condiciones mejoraron, los consumidores norteamericanos decidieron comprar guitarras de alta gama, beneficiando el ingreso de la industria y los márgenes de beneficio. Sin embargo, el valor creciente del dólar durante los cinco años pasados ha resultado que las guitarras fabricadas en USA sean menos económicas para los consumidores extranjeros, afectando negativamente el ingreso de exportaciones. Se espera que en el periodo de 2017 a 2022 siga creciendo la industria de la guitarra en Estados Unidos, por las subidas de los ingresos per cápita.
Los productores de guitarras norteamericanos han encontrado dificultades para competir con los fabricantes extranjeros en términos de precio, aunque esperan satisfacer los mercados de alta calidad para poder beneficiarse.
Factores que demandan guitarras eléctricas y acústicas son:
– Aumento del número de conciertos y actuaciones en vivo.
– La aparición de nuevos grupos aumenta la demanda de instrumentos avanzados tecnológicamente y caros, y de empresas que organizan conciertos.
– Las guitarras eléctricas permiten a los artistas amplificar el sonido del instrumento a diferencia de las guitarras acústicas (aunque también se pueden enchufar), lo que permite dirigirse a una audiencia mayor.
– Los conciertos y las actuaciones en vivo son las plataformas que están siempre en tendencia, independientemente del género de música. Los fans que asisten a los conciertos actúan como una fuente de ingreso para organizadores y artistas.
– Muchas personas que se deciden a tocar música como una afición, buscan instrumentos que abarquen una amplia gama de géneros de música. La versatilidad de la guitarra hace a este instrumento la opción número uno para aprender música entre la mayor parte de los entusiastas de la música.
– Hay una interés creciente de los padres de matricular a sus hijos en clases de música, lo que ha animado a academias, escuelas y universidades a ofrecer cursos de música en mercados emergentes. Se espera que aumente la demanda de guitarras eléctricas en estos mercados emergentes en los próximos cuatro años.
Los vendedores líderes en Estados Unidos son: Epiphone, Fender, Gibson, Höfner y Yamaha.
Los otros vendedores destacados en el mercado son Dean Guitars, Ibanez, Cort Guitars, ESP, Taylor, B.C. Rich, Godin, C. F. Martin & Company, Samick Musical Instruments, Schecter Guitar Research, Rickenbacker, G&L Musical Instruments y Carvin.
En 2017, en el mercado de guitarras que se vendió al por menor, el valor de las ventas fue aproximadamente de 1330 millones de dólares. Se incluyen guitarras eléctricas, bajos eléctricos, guitarras acústicas, banjos, resonadoras, mandolinas y otros instrumentos acústicos con trastes, excluyendo ukeleles. Guitarras eléctricas y bajos eléctricos fueron 590 millones de dólares, y el resto, 740 millones de dólares.
Los analistas de Technavio pronostican el mercado de instrumentos generales de música que va a crecer en un 1,89% durante el período 2014-2019 en Estados Unidos. Estos instrumentos son guitarras y bajos, baterías y percusión, pianos, teclados digitales, instrumentos de viento y equipos de sonorización (PA).
(Fuentes: Ibis World, Business Wire y Technavio.)
Todos estos datos hacen pensar que la guitarra eléctrica va a seguir estando entre los grupos de música. Puede que se la emule y que sea menos popular que hace treinta años, pero va a seguir estando ahí.
Por otro lado, hay quienes piensan que el rock and roll va a desaparecer, pero hay que decir que gracias a internet se difunde la información, los discos, los festivales… y en los conciertos se ven a adolescentes y veinteañeros, además de personas más veteranas.
El rock and roll es una música que te atrapa, porque llega a tu lado más primario cuando la escuchas, y sencillamente por eso, no va a desaparecer. Se puede pensar, y es factible, que para el año 2050, y más, se seguirá escuchando rock and roll. Ojalá sea así.
Keep on rockin’!